sábado, 12 de diciembre de 2009

Felices fiestas a todos


Sí, ya sé que es una felicitación bastante machista, pero es que es su cincuenta cumpleaños, vamos, el cincuenta cumpleaños de la foto de Miss Diciembre 1959, del calendario Play Boy. Además, me he dicho: como hace tiempo que no escribo nada que merezca la pena, la gente se habrá olvidado de mí, así que he recurrido al fácil gancho del sexo. Felices fiestas a todos... y si hay alguna amiga que se siente discriminada, lo siento, ya no quedan ejemplares del calendario de los bomberos de Jerez.

¡Pasadlo bien!

martes, 8 de diciembre de 2009

Día de tradiciones







Hoy es un día muy especial. Desde que recuerdo en mi casa, en casa de mis padres y de mis abuelos ponemos el Belén. Desde hace unos pocos años, también el árbol de Navidad, aunque quien más disfruta es Coco persiguiendo las bolas y los reflejos.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Es el ego


Hay personas tan cegadas por el brillo de su propio ego, que cuando los golpes de la vida les alcanzan, no los ven venir. Ignoran cuál es el problema. Tanto peor para ellos. No merecen una línea más.

jueves, 19 de noviembre de 2009

¡Pacheco es el mejón!


El Partido Popular ganaría hoy las elecciones municipales con 12 escaños y el 41,7% de los votos, según la encuesta presentada por Antonio Sanz, que GESPA ha realizado para el PP.

Nadie va a dudar de la profesionalidadde los autores de la encuesta, por cierto, telefónica, pero el trabajo muestra algunos pequeños problemas.

La encuesta se ha realizado sobre una población mayor de 18 años, con una muestra de 800 entrevistas "telefónicas", con un error muestral del +- l 3,53%. Estratificada y aleatoria. Hasta ahí bien, pero veamos la estimación de voto:


PSOE 39,2%------- 11 concejales

PP 41,7% -------12 "

PSA 11%----------3 "

IU 5,1% -------- 1 concejal

Otros 3 --------- 0 concejales


Está bien trasladar la opción de voto decidida a escaños, el problema se plantea cuando no aparece dato alguno sobre la participación o abstención. Es un dato muy significativo que no aparece reflejado en la encuesta, como tampoco aparece la casilla No sabe / No contesta, que suele ser bastante alta, sobre todo por teléfono.

En cuanto a la valoración de los líderes... está muy bien que todos aprueben, pero no deja de ser extraño.

Valoración:


Pilar Sánchez............................... 5,1


García Pelayo..............................6,20


Pedro Pacheco........................... 5,3


Joaquín del Valle ..................... 5,25


Está muy bien que todos aprueben, no deja de ser raro, pero está bien, lo que no está tan bien es que conste que la encuesta se haya realizado del 19 al 24 de octubre y se pregunte por Pedro Pacheco como "líder del PSA". Cuando se hizo la encuesta el mes pasado, Pacheco hacía ya varios meses que había sido expulsado por su partido.


Pacheco sigue siendo el mejón. Sin partido sigue liderando el PSA. Desde luego, con estos resultados no sería extraño que el ex alcalde de Jerez decidiera volver a presentarse a las elecciones después de navidades... ¡vivir para ver!

martes, 17 de noviembre de 2009

¡Aquí hay que morir!


No voy a decir que estaba cantado, pero al final Vicasa cierra en Jerez y, por muy loables que hayan sido los esfuerzos del comité y de los trabajadores , lo que no se puede negar es que una empresa rentable, que forma parte de la histroia industrial de la ciudad, desaparece. Lo hace como lo han hecho otras tantas, al amparo, y no a causa, de una crisis que han provocado los desmanes del liberalismo más voraz.

Con el cierre de la fábrica de botellas desaparece parte de la historia del movimiento obrero de Jerez, con sus verdades y son sus leyendas; ya se verá si es cierto o no que en el suelo de la fábrica está enterrada una brigada fusilada en 1936, como aseguran los viejos del lugar.

El caso es que tenemos lo que nos merecemos. Lo he dicho en muchas ocasiones. Si no se cambia el modelo social, si no se fomenta al emprendedor como un modelo a seguir, desde las familias acomodadadas hasta el último ganapán soñará con vivir algún día de las rentas y seguirá vendiendo el poco patrimonio que nos queda a las multinacionales, que ya lo poseen todo. Luego vendrá la deslocalización el paro, la crisis y la culpara para el gobierno de turno.

qué me revientan las entrevistas a los rejoneadores y otros personajes de ecuestre figura, paradigmas del éxito social, que responden como quien ha hallado la piedra filosofal de las respuestas: "¡aquí hay que morir!"

Sí, aqui nos vamos a morir todos... pero de pena.

sábado, 7 de noviembre de 2009

Gente que habla y gente que escribe


Cuando no hay nada que decir, mejor no decir nada. En este tiempo que he estado sin escribir sí que me he dedicado a leer lo que opinan en otros blogs, y me he podido ratificar en la idea de que la gente que escribe y la que habla son muy diferentes; son dos formas de ver la vida, aunque haya personas que disfrutan hablando y escribiendo.
Lo digo porque me llama la atención la facilidad con la que, en este Jerez, la gente insulta cuando tiene un problema. La altanería, la chulería y la falta de respeto con la que se expresan muchos convecinos; con una actitud que desde luego a lo que menos invita es a dialogar. ¿De dónde sale tanta ira? Políticos aparte, entre los que no ha calado lo de, “talante, talante, talante”, y que a ojos de los ciudadanos comienzan a ser un problema, hay que ver la inquina que se destila por la calle.
Qué diferencia con las críticas que se leen en la mayoría de los blogs – no en todos-, en los que se vierten todo tipo de opiniones y se plasman todo tipo de pensamientos… quizá sea eso, que para escribir hay que pensar.

miércoles, 21 de octubre de 2009

Camps, la mantequilla y alguien que deja la puerta abierta


El PSOE valenciano va a presentar una querella contra Camps en el Tribunal Superior de Justicia de Valencia, con la exigencia de que se investigue el informe policial que fue rechazado por el juez, por el sólo hecho de que las actuaciones del alto tribunal valenciano estaban destinadas exclusivamente a decidir si hubo o no delito de cohecho en el caso de los trajes regalados a Camps.
Si el informe no ha vulnerado los derechos del presidente valenciano, por qué no se atiende… Perplejo. Pero más perplejo se queda uno cuando un juez dicta libertad sin fianza, aunque con cargos, para el presidente del Palau de la Música de Barcelona, Félix Millet y el director administrativo, Jordi Montull, autores confesos de un desfalco multimillonario –puede que veinte millones de euros-; que se niegan a revelar otra información que no sea su propia autoría en parte de la desaparición del dinero. Perplejo e indignado, porque la única interpretación que cabe es que la Justicia no es igual para todos. No es igual para las familias “bien” de toda la vida, a los que se les deja la puerta abierta, o los presidentes que son como la mantequilla, fácil de untar, y los españolitos de a pie.

domingo, 18 de octubre de 2009

El miedo nunca ha sido un buen consejero


Dicen que lo que te define no es lo que haces, sino cómo lo haces. Pues bien, qué podemos decir de quienes se conducen por el miedo. El miedo nunca ha sido un buen consejero, prefiere lo malo conocido a lo bueno por conocer… o a cualquier otra cosa. El miedo paraliza, no permite desplegar las velas ni siquiera dejar la nave al pairo para aprovechar algún viento cuando sople.
En épocas de zozobra habría que recordar la frase de Hermann Melville en Moby Dick; "Por donde navego, dejo una estela turbia y blanca; aguas pálidas y mejillas aún más pálidas. Las ondas envidiosas, a los lados, se hinchan para ahogar mi rastro, que lo hagan, pero antes paso yo”.
Hoy sólo navega el miedo, que a su paso va dejando mejillas lívidas…

viernes, 9 de octubre de 2009

Si cree que no merece el Nobel, debería rechazarlo


Yo también quiero el Nobel de la Paz. Ni siquiera he saltado de indignación cuando he escuchado esta mañana que el galardonado era Obama, lo cual demuestra mi talante pacífico y pacifista. Si de verdad cree que no se lo merece, lo que tiene que hacer es rechazarlo, para que recupere toda la dignidad que ese premio conlleva. Si lo rechazara, le admiraría.

jueves, 8 de octubre de 2009

La Cruz del Sur garantiza el éxito de Pilar Sánchez




A mí, que soy un agnóstico impenitente, me regalaron hace muchos, muchos años una baraja de cartas para la adivinación, basadas en las tradiciones de los aborígenes australianos - "ahí es na" -, así que las he desempolvado después de escuchar varias veces la rueda de prensa de Charo Cano, y preguntar en varios mentideros que qué es lo que está pasando.
Bien, acabado este introito para justificar lo injustificable, diré que el oráculo de la Era del Sueño no puede ser más favorable a Pilar Sánchez.
1) Objeto de la tirada: kookaburra
La primera carta muestra al kookaburra (así se llama el animal, no es un insulto por Dios) al revés, lo que, “puede destacar retrasos y frustraciones en la esfera laboral. (…) Otras personas pueden ser poco fiables y tu propio territorio puede verse inundado de extraños.” (Literal)
2) Situación actual: Canguro
“Con el canguro al revés, la madre canguro aparece como si estuviera echada en el suelo, muerta o quizá mortalmente herida. Su cría está vulnerable, indefensa, sin el apoyo y la protección de su madre. Esto destaca cualidades totalmente opuestas a la bondad. ¿Qué papel tienen las energías de la falta de amabilidad, desconsideración y victimismo en tu situación?” (Literal)
3) Pasado inmediato: Ornitorrinco.
“Has estado experimentando la intolerancia” (Literal)
4) Futuro cercano: Lechuza gris
“Estás en peligro.” “Examina atentamente las partes de tu vida en las que te sientes incómoda. Eerin ofrece protección, pero primero debes responder a las señales de peligro. No creas que estás indefensa y no puedes cambiar tu vida.”
5) Resultado : Urracas
“Las urracas simbolizan el éxito, trayendo consigo la inspiración y las energías del nacimiento. Los colores vibrantes de la salida del sol corresponden a tres chakras humanos o puntos de energía:
a) El rojo simboliza la sexualidad, las ganas de vivir.
b) El naranja simboliza la pasión, coincide con el plexo solar, reflejan las ansias de poder personal y el amor.
c) El rosa, que coincide con el chakra del corazón, significa consuelo para los que se sientan física y emocionalmente agotados.
En tu situación actual harías bien uniendo tu voz a las de los otros por los que te sientes atraído, especialmente si aparecen el kookaburra, la cacatúa arco iris o el ornitorrinco – el primero y el último aparecen en la tirada-.
Debes deshacer la oscuridad. Un esfuerzo de grupo es un atajo para alcanzar el entendimiento. El conocimiento que necesitas se refleja en la vida de otras personas.
6) Kobon
El kobon no tiene el mismo valor que el resto de las cartas de la tirada, es una especie de tótem e incluso puede significar la propia personalidad.
Bien, como kobon Pilar Sánchez tiene el monte Urulu, cuya interpretación es: “La base que hay tras tu situación es tan sólida y permanente como este símbolo y por eso puedes estar segura del éxito”.
Ficha técnica de la tirada
1.- La tirada ha sido realizada con un juego de cuarenta cartas del oráculo de La Era del Sueño.
2.- Las cartas han sido interpretadas conforme al libro “La Era del Sueño”, sin añadidos ni interpretaciones por parte del adivino, es decir, mías.
3.- Las cartas han estado envueltas en un paño rojo de seda (aparece en la foto)
4.- La tirada se ha realizado mirando hacia el Este, como mandan los cánones de los echadores.
5.- Eché otras cuatro cartas a la derecha de la cruz, aunque no aparecen ni en las fotos ni en el texto, porque sólo tienen como función matizar el contenido de la cruz.



(La tirada es gratuita, en todos los sentidos de la palabra, por lo que si no se cumple, no se admiten ni reclamaciones ni devoluciones)
(Después de echar la Cruz del Sur, me eché un par de Cruz del Campo, que de eso sí que entiendo)

martes, 6 de octubre de 2009

Continuamos para bingo


El pasado viernes los taxistas y Garvey llegaron a un acuerdo publicitario para anunciar un producto en una ciudad en la que no hace falta publicitar el jerez. Creo que para el día 22 la Fundación Teresa Rivero tiene previsto invitar a cenar a todos los policías - cosa que me parece muy bien-.

En una entrada más o menos reciente, del diez de septiembre, ya anunciaba el "desembarco" que se estaba produciendo en Jerez. Por cierto, que muy pronto podremos tener un notición de los que hacen época. (Cada vez me parezco más al Picoco escribiendo, ¡Dios!)

viernes, 2 de octubre de 2009

Estaba cantado


Ya lo había anunciado José Ramón de la Morena esta mañana. Los Juegos Olímpicos iban a ser para Río. Hemos sido la comparsa perfecta para que pareciese que había pugna hasta el final. Han jugado con la ilusión de muchos españoles, sobre todo de los madrileños.

jueves, 1 de octubre de 2009

¿Por qué va a ceder Saint Gobain?


Mamen Sánchez y Aurelio Romero se han traido de Madrid el compromiso del Ministerio de Industria de ofrecer todas las ayudas posibles para que la Vicasa permanezca en Jerez, e incluso pueda cambiar de actividad, pero por qué va a aceptar la multinacional Saint Gobain. Si algo he aprendido a lo largo de los años es que para sentarse a negociar hay que tener algo que ofrecer, un motivo, un porqué para que la otra parte acepte, no necesariamente algo que le interese, más bien hay que dar con el talón de Aquiles. Es maquiavélico, pero es que las cosas son así.

¿Por qué va a ceder Saint Gobain?

Que haya suerte.

viernes, 25 de septiembre de 2009

El nuevo comisario de Vinoble, buscado por la Interpol




Emiratos Árabes cursó una orden de arresto internacional contra el actual comisario de Vinoble, Pancho Campo, por presunto fraude, en relación con la organización de eventos deportivos y culturales. El presunto fraude podría ascender a unos 600.000 euros.



Para acceder a los datos de búsqueda de Interpol existe el siguiente enlace.

http://www.interpol.int/ Tras introducir este enlace, hay que elegir Fugitives, cuando se despliegue el nuevo menú, seleccionar Wanted, luego seleccionar Search, aparecerá una ficha en la que sólo es necesario rellenar el campo Last name, introduciendo el apellido campo. Hacer clic sobre Search, y aparece la orden de búsqueda.

jueves, 24 de septiembre de 2009

Comienza otra ciudad




Las obras para la construcción del paso subterráneo que permitirá unir la zona de Hipercor con San José Obrero, ya han comenzado. En la foto, una máquina hace la zanja para la introducción del cableado, mientras uno de los nuevos trenes de cercanías pasa por detrás. La elevación del tren entre la ciudad y el aeropuerto empieza a ser una realidad.

viernes, 18 de septiembre de 2009

¿Será la próxima candidata a la alcaldía de Jerez?


Será la diputada Mamen Sánchez la próxima candidata a la alcaldía de Jerez por el PSOE, con el apoyo de los concejales díscolos, como afirma hoy Información Jerez. No se sabe… todavía. Lo cierto es que coincide esta información con las declaraciones del secretario provincial de los socialistas, Francisco González Cabaña, al Diario, asegurando que él habría hecho otros cambios en el gobierno municipal. González Cabaña, que hoy se reunía con los trabajadores de Vicasa y con los consejeros de Gobernación, Luis Pizarro, y de Empleo, Antonio Fernández; reunión a la que no debió invitar a la alcaldesa de Jerez, Pilar Sánchez, ya que de lo contrario sus íntimos colaboradores no habrían estado buena parte de la mañana tratando de averiguar si la reunión de Diputación se iba a celebrar realmente. Por cierto, ¿no habría bastado una llamada a Paco Cabaña?

Laura, te lo estás perdiendo otra vez, eliges unas fechas para irte de vacaciones...
(Esta vez la foto se la he quitado a Mamen Sánchez de su blog. Perdón)

Por fin alguien se acuerda de Esperanza


Por fin alguien se acuerda de una magnífica periodista de Jerez. Esperanza Lezcún, la voz que durante décadas identificó a la COPE en Jerez, ha sido distinguida con el Premio Ciudad de Jerez a la Igualdad.
Merecido reconocimiento para una persona que abrió camino en un mundo de hombres, en una época en la que la mujer necesitaba del permiso del marido para abrir una cuenta corriente o, simplemente, por el hecho de casarse, tenía que abandonar el trabajo.
Esperanza Lezcún estará acompañada el próximo nueve de octubre, al menos en espíritu, por el fotoperiodistas, Emilio Morenatti, también galardonado este año.
Lo que no está tan claro en la entrega de los premios Ciudad de Jerez es el Premio Especial a Cajasol, por el ciento setenta y cinco aniversario de la fundación de la Caja de Ahorros de Jerez; una entidad que hace años que dejó de existir…
(La foto se la he robado a lacalledelaguasa.blogspot.com) (Gracias por el préstamo)

sábado, 12 de septiembre de 2009

jueves, 10 de septiembre de 2009

O el gobierno municipal cambia el modelo, o el modelo cambiará al gobierno


El problema de la fábrica de botellas no es otro que el de la globalización. Protestamos porque la multinacional Saint Gobain especula y cierra una fábrica con más de cien años. Si en lugar de ser en Jerez el cierre fuera en otra parte del mundo, y en lugar de ser una multinacional francesa fuera española, no diríamos nada.
En Andalucía en general y en Jerez en particular tenemos dos problemas endémicos: uno, la falta de formación de la población, incluida la burguesía rural (no voy a repetir la frase de Caballero Bonald de que, “Jerez es un pueblo de catetos”), y dos, la falta de sentido patriótico o nacionalista de la clase burguesa, que vende y ha vendido siempre al mejor postor sus herencias y con ellas los medios de producción – siempre es mejor vivir sin dar un palo al agua-. Dejar los medios de producción en otras manos es echar una soga al cuello de la población; basta con mirar a los países del Tercer Mundo.
Esta clase burguesa, cateta, que sirve de modelo al resto de la población, tiene conciencia de clase, pero no tiene conciencia de patria, no contempla al resto de los paisanos como ciudadanos que forman parte de un proyecto, sino como simple fuerza laboral.
Los políticos tienen la responsabilidad de acabar cuanto antes con la falta de formación por una parte, y con el modelo burgués cateto en lugar de reproducirlo y alentarlo; de lo contrario, quienes pueden desaparecer son los políticos de los partidos tradicionales.
Cuando un empresario invierte y revierte parte de sus ganancias en su pueblo, es admirado y querido. Si un día decide dedicarse a la política contará indudablemente con grandes apoyos, sobre todo en el ámbito local.
A nadie escapa la reconstrucción de "Rumasa", con "Nueva Rumasa", la creación de la Fundación Teresa Rivero, que lleva el nombre de la matriarca de la familia Ruiz – Mateos, las dádivas que reparte entre las hermandades, cofradías, asociaciones, comedores de auxilio social - vamos, un movimiento chavista, pero de signo contrario-. Una familia símbolo de lo que fue Jerez en otra época. ¿Alguien ha pensado qué pasaría si un día sus herederos se plantean dedicarse a la política?

martes, 8 de septiembre de 2009

¿No habrá viviendas sobre los terrenos de Vicasa?


En la imagen, la preciosa promoción construida sobre los terrenos de "Jerez Industrial"; unos terrenos que, según aprobó en su día el Ayuntamiento, no iban a ser recalificados. No sé que tiene el dinero para pasar por encima de la voluntad popular. Ahora le toca el turno a Vicasa, la fábrica de botellas, donde dentro de un tiempo, cuando pase la crisis y se pueda especular a base de bien con la vivienda, surgirán hermosos edificios y casas. ¿Qué apostamos?

En el caso de Jerez Industrial, tras las protestas de los trabajadores a mediados de los años noventa, las instalaciones estuvieron "pudríendose" al sol durante un tiempo, pero cuando llegó el bum inmobiliario floreció la promoción -carísima por cierto-.

viernes, 4 de septiembre de 2009

Lo de los medios... no tiene nombre en Jerez


Hoy es un mal día. Lo de los medios no tiene nombre en Jerez. Cuando no se valoran los años de profesión, como los que lleva mi amiga Eva dando beneficios a una empresa en la que ha alcanzado la dirección, y en lugar de indemnizarla como Dios manda, la trasladan para que firme la renuncia…
Una empresa que no respeta a sus cuadros no es una empresa… es un manijero esperando en el pilón del pueblo para decidir quién trabaja hoy y quien no.
Lo dije siempre. ¡A la calle, a la calle! Que somos trabajadores. Sé que es mucho más fácil montar la gresca en una empresa pública, pero ahora que se cumplen cinco años de las manifestaciones de Onda Jerez es momento de echar la vista atrás y ver quiénes han sacado algo en claro y quienes no.
Ni siquiera les hizo falta hacer huelga el día de La Patrona, como anunciaba el chiste de Maro. O nos hacemos fuertes, o nos comen por sopa.
La imagen no es un chiste, es un ejemplo.

sábado, 29 de agosto de 2009

Una aparición mariana (X) El desenlace.


La aparición en televisión había sido todo un éxito, pensó don Ramiro, mientras recostaba la cabeza en la almohada. La aparición en televisión, y sobre todo el anuncio de la colocación de una placa para mañana al mediodía en el lugar de la aparición. Una idea muy acertada; a las doce del mediodía, a tiempo para que los programas matinales lo den en directo, y con tiempo suficiente para que los reporteros de las televisiones nacionales puedan enviar las piezas editadas a los informativos de las tres de la tarde.
La aparición de la Virgen había sido un golpe de suerte. Un auténtico milagro en plena crisis. Todo aquel peregrinar de vecinos a cualquier hora del día, con vasos y botellas de agua, pasando por el callejón… y todavía quedaba un largo verano por delante, falto de noticias, sobre todo locales… Esa aparición mariana iba a ocupar día tras día los titulares… había que tener más cuidado con los milagros de Pepe Rodríguez, pero siempre había que confiar en el efecto placebo del “agua bendita”. ¡Todo un verano de visitas, proyectos, reuniones para el diseño del santuario! Sin la oposición de la derecha y sin preocuparse por las cifras del paro, de la caída de las ventas y de la ocupación hotelera, que a buen seguro recibiría los efectos beneficiosos de los milagros de la Virgen muy pronto. En estos pensamientos estaba el señor alcalde mientras miraba a las estrellas a través de la ventana de su habitación.
- ¡El universo nos sonríe, Ramiro!- se dijo el alcalde henchido, mientras repasaba mentalmente el discurso que iba a pronunciar al día siguiente tras la colocación de la placa. Don Ramiro se dejo invadir, satisfecho, por un sueño placentero.
A medianoche La Potorro también estaba mirando las estrellas. Tirada en el patio de la vieja casa de vecinos, no había podido alcanzar el retrete. Tumbada en la cama había sentido un punzante dolor en el bajo vientre. Una puñalada que le subió hasta los riñones y que la había dejado completamente baldada. Un sudor frío había recorrido entonces todo su ser cadavérico. Sólo unas violentas náuseas la arrojaron del camastro y la impulsaron hacia la puerta. Las piernas no la sostenían, y al bajar los escasos cuatro escalones que daban al patio, rodó por las escaleras. Tumbada en el suelo se vio cubierta por un fluido pestilente hasta la cintura. Levantó la cabeza, la giró y vomitó. El vértigo la obligó a apoyar la cabeza contra el suelo mientras su corazón latía: “me muero, me muero, me muero…” con un nudo en la garganta, víctima de la taquicardia. Junto a su cabeza, las macetas del patio distribuidas en distintas alturas bajo una cruz de forja semejaban el exorno floral de un túmulo.
La Potorro alzó la vista a las estrellas, que parpadeaban en el cielo limpio, sin nubes de junio.
También empezaban a parpadear las luces en muchos puntos de la ciudad. De hecho no había una sola casa o un solo edificio que no tuviera una o varias ventanas con la luz encendida; incluido el taller de la joyería Roma. Julio, el joyero estaba todavía trabajando para que la placa estuviera preparada para que el alcalde la pudiera descubrir al día siguiente. No era una labor complicada. En cualquier otro caso habría tardado apenas unos minutos en grabarla, pero el señor alcalde había exigido una placa de tal tamaño, que no había encontrado ninguna en el taller ni en otras joyerías de la ciudad, ni siquiera en sus catálogos comerciales. Anduvo toda la tarde dándole vueltas a la cabeza, hasta que finalmente cayó en la cuenta. Había planchas de gran tamaño en la ciudad, en “La Moderna”, la funeraria que desde los años cuarenta se había caracterizado por ofrecer lo último en lápidas, jarrones y adornos funerarios, o lo más tradicional; de hecho, junto al bronce y al latón, fue la primera funeraria en ofrecer lápidas de acero inoxidable…
Cuando Julio llegó a La Moderna, la encontró como siempre, abierta. En otro tiempo no había sido así, pero desde hacía treinta años ofrecía toda clase de servicios, “para dar el último adiós a sus seres más queridos”. Aquel establecimiento era su última oportunidad. Julio se paró ante la puerta, ante el letrero que decía: “Funeraria La Moderna. Especialidad en lápidas, gran surtido en el interior”. Allí encontró Julio lo que estaba buscando, una lápida de latón prácticamente lisa, con un pequeño marco alrededor de color negro, que semejaba una cruz estilizada – lo que no quedaba mal ya que se trataba de una señal religiosa, discurrió Julio-, que tenía incorporado un pequeño cilindro para flores, ajustable en distintas posiciones.
- No todas las tumbas tienen el mismo tamaño, ni todas las lápidas se sitúan paralelas al suelo- le había comentado con toda seriedad, y haciendo gala de un gran dominio del tema, Antoñito, el encargado de tarde-.
La lápida iba a servir.
A la extraña iluminación que ofrecían los edificios de la ciudad se le sumó una “araña” luminosa cuyas patas confluían en el hospital comarcal. La noche prometía ser larga; larga para todos excepto para don Ramiro, que dormía a pierna suelta, que no había consentido en beber agua de la acequia del callejón ni durante la entrevista en televisión.
- No hay asqueroso que no sea escrupuloso- había pensado La Potorro cuando el alcalde le quitó todo el protagonismo con su anuncio de construir una ermita; momento que, por cierto, aprovechó para desaparecer antes de que las preguntas de los periodistas le hicieran caer en contradicciones o, simplemente, no se acordara de lo que había dicho minutos antes
Cuando el sol asomó por el horizonte, una extraña quietud envolvió a la ciudad. En los arrabales no había movimiento alguno, y que el centro apareciera como una mañana de domingo también le extrañó a don Ramiro, pero estaba demasiado feliz como para preocuparse por la escasez de tráfico.
Cuando llegó al despacho su secretaria le informó que la joyería Roma había llamado para decir que a primera hora colocarían la placa, si es que no quería verla antes.
- Bien, dijo don Ramiro. Llama y que la coloquen, no hay tiempo que perder. La secretaria se encogió de hombros. Dejar colocar una placa en la calle, sin la debida supervisión era una temeridad.
Sobre la mesa del despacho estaban los periódicos del día y los resúmenes de prensa, incluidos los resúmenes de todas y cada una de las noticias emitidas por las diferentes emisoras de radio.
La aparición de la Virgen, el milagro del callejón llenaban las portadas y páginas interiores de los periódicos locales y provinciales. Incluso El mundo ofrecía una entrevista a doble página a un niño asustado, “que estaba jugando con las cosas de Dios cuando se le apareció la Virgen”.
Marisa, la secretaria, volvió a entrar en el despacho con un café y once carpetas de cartón, de distintos colores, con documentos para la firma. Eso podía llevarle toda la mañana ya que don Ramiro leía todos y cada uno de los documentos; incluso los devolvía sin firmar, con correcciones ortográficas para que los rehicieran; eso mantenía alerta a los empleados, pero hoy sólo plasmaría su firma hasta las once y media de la mañana. Había cancelado todas sus citas hasta después de la una. A las once y media había quedado con buena parte de sus concejales para acudir andando hasta el callejón del Agua. Saludaría a todos por la calle y haría su entrada triunfal en el callejón flanqueado por las cámaras de televisión y los fotógrafos. Iba a descubrir una placa, sólo un primer paso para la construcción de su megaproyecto.
La calma era inquietante cuando el grupo de concejales, entre los que se encontraba Pepe Rodríguez y El Beni, con el alcalde a la cabeza, salió del consistorio camino del callejón. Los bares y comercios estaban vacíos; hasta la circulación era fluida en pleno centro de la ciudad. Sólo de vez en cuando algún transeúnte levantaba la mano para saludar a don Ramiro.
A la entrada del callejón estaban los cámaras y redactores de numerosos medios, esperando la llegada del alcalde. Se les reconocía a la legua porque parecía un grupo porque parecía un grupo con permiso penitenciario, pero no era viernes.
En el callejón, una barra metálica sostenía una cortina de terciopelo rojo, y salvo un par de operarios de la joyería Roma no había nadie más.
- Bueno, ¿esperamos un poco por si algún vecino quiere venir a ver el descubrimiento de la placa? – preguntó don Ramiro-.
Los equipos de televisión dijeron que sí, porque no había planos de recurso de donde tirar, y los fotógrafos y redactores dijeron que, “cinco minutos o nos vamos”, con lo cual no hubo acuerdo; ni quien los pusiera de acuerdo, porque Alvarito, el jefe de prensa, se había quedado en el ayuntamiento para controlar si había algún directo como el día anterior… y efectivamente lo había, pero no desde el callejón, sino desde el hospital.
Una televisión nacional informaba de los miles de casos de una extraña enfermedad que estaba azotando a la población. Los pasillos estaban atestados de gente, camillas por doquier y el personal sanitario corriendo de un lugar a otro sin parar. Luego, en primer plano, apareció la imagen de La Potorro. La Potorro estaba sentada en una silla de ruedas, prácticamente inmóvil. Su tez, ayer morena, hoy parecía blanca, macilenta.
- ¡Confesión, confesión! – pedía La Potorro en mitad de un pasillo del hospital, y allí estaba una reportera para confesarla… y confesó.
Alvarito, pese a su enorme humanidad, se puso en pie de un salto. Se quedó mirando la pantalla con la boca abierta, escuchando cómo habían engañado los políticos del ayuntamiento a La Potorro. Alvarito no esperó más, cogió el tabaco y el móvil y con un trote elefantino se echó a la calle. Intentó llamar al alcalde, pero éste le cortó la llamada. Seguramente estaba haciendo declaraciones – pensó Alvarito-. Intentó correr, pero no pudo, así que continuó con el trote mostrenco. Esta vez avisaría personalmente al alcalde. Si controlaba bien la situación se despejaría cualquier duda sobre lo honesto de su lealtad para con el regidor. ¡No hay mal que por bien no venga! –se dijo Alvarito-.
Conforme se acercaba al callejón su caminar se hacía más lento y torpe. El sudor le goteaba por la frente, la nariz, el cuello, le recorría toda la espalda empapando la cubana. Tuvo que pararse en un par de ocasiones para recuperar el resuello. Con la vista puesta en la entrada del callejón, no vio que “Tartaria” subía por la cuesta. Desde los arrabales subían los desheredados, los verdaderos creyentes, los que habían ido a curar sus males a la “santa fuente.” Subían con el paso cansino tras una noche muy larga, pero con la determinación de quienes a falta de no conocer la justicia, persiguen la venganza como su última voluntad.
La Toñi encabezaba la marcha. A sus veinte años no pensaba en el futuro – nunca había pensado en el futuro, esa era la verdad-, ni en las consecuencias que le podía acarrear descargar el palo que llevaba sobre los políticos que ahora estaban en el callejón. Sólo pensaba en los tres niños que había dejado “malitos”en el hospital, a cargo de su cuñada, una quinceañera que nunca había tenido muchas luces. La Toñi resoplaba mientras subía la cuesta, con su papada prominente, su enorme barriga, sus amplios muslos y sus tobillos hinchados. El pelo rubio teñido mostraba no solo las raíces negras, también los tallos; pero sobre todo destacaban sus ojeras, de un azul profundo.
La Toñi no pensaba en nada – nunca había pensado en nada, esa era la verdad-, sólo sabía que no tenía un hombre que la defendiera. Ella había sido siempre buena… no se merecía esto. Sólo había tenido problemas con la policía por abrir un coche, pero qué iba a hacer, se lo había propuesto su novio… Ella que siempre había estado guapa para él… hasta que se fue. No tenía ningún hombre que la defendiera, por eso la acompañaba su abuela; codo con codo subían la cuesta, con el mismo ímpetu; cualquiera que no la conociese diría que era su hermana mayor. Junto a ambas, una muchacha menuda, morena, en pijama, llevaba varia barras de pan en una bolsa de cartón. Su situación, en primera línea, demostraba que no era la encargada de la intendencia, sino que la leva vecinal le había pillado en la panadería. Tras ellas, otras tantas mujeres mofletudas, con finas batas negras y grises, y muchachos morenos con el torso desnudo, el pelo corto peinado con cresta, teñido de rubio, y menos agallas que las tres mujeres que abrían la partida.
Cuando Alvarito entró en el callejón llevaba la cubana empapada. Se agachó posando sus manos sobre las rodillas. Alzó un brazo para llamar la atención del alcalde y del grupo que le rodeaba.
- ¡Señor, señor! – gritó Alvarito desde lejos-, pero don Ramiro no le miraba a él, miraba por encima de él. Alvarito miró hacia atrás.
-¡Dios santo! – exclamó Alvarito -, pero su voz quedó ahogada por los gritos y el ruido de las carreras que comenzaron a retumbar en el callejón… en el callejón del Agua, el mismo en el que al niño Periquín se le apareció la Virgen.
(Se acabó)

miércoles, 26 de agosto de 2009

Casi el 70% de los trabajadores andaluces es mileurista


Llevamos casi un año inmersos en una de las mayores crisis mundiales generadas por la avaricia lujuriosa de los altos directivos de los bancos y las multinacionales. Al inicio de la crisis, los grandes augures de la economía vaticinaban el fin de una era, el final del capitalismo salvaje, que ya no volvería más. Después de un año, ¿qué ha cambiado? Algo sí, ingentes cantidades de dinero público en todos los países han cambiado de manos para salvar a las empresas privadas y otro tanto al socorro de los desempleados. ¿Cuáles son las medidas que harán que esta crisis, que aún no ha acabado, no se vuelva a repetir?
Las únicas propuestas que se escuchan son las que realizan los herederos del fascismo, que hablan de “reforma”, sin concretar nada, aunque todos sabemos que lo único que proponen es abaratar el despido y moderación salarial. Abaratar el despido en un país como España con cerca de cuatro millones de parados y donde el 63% de los trabajadores son mileuristas; es decir, cobran menos de 1.100 euros al mes antes de impuestos. Eso si nos referimos a España, porque si es a Andalucía, el porcentaje alcanza el 69%. 16,3 millones de trabajadores españoles cobra menos de 13.400 euros brutos al año. ¿De qué estamos hablando? ¿Qué moderación salarial? ¿Qué despido libre? Repito, ¿cuáles son las medidas que se están adoptando para que no vuelva a darse una crisis de capitalismo salvaje como la actual? ¿Dónde están los augures del futuro económico?
Mientras las crisis las sigan pagando los trabajadores…

domingo, 23 de agosto de 2009

Arrastrando otra vez el nombre de España


El Partido Popular piensa llevar al Tribunal Europeo de Derechos Humanos las escuchas de la policía a sus delincuentes. Que lo hagan, pero que no ensucien más el nombre de España en el exterior asegurando que el Estado persigue a un determinado partido político. Hay otras formas de hacer campaña. En Europa ya tienen experiencia de las mentiras del PP, como en los tentados integristas del 11-M, con resolución de condena a ETA incluida - siempre condenable-, para tratar de no perder las elecciones. En fin, piensa el ladrón que todos son de su condición. Mentiras y Gordas, las de la señora De Cospedal, que sabe que cuanto más grande es una mentira, más fácil es de creer.

sábado, 22 de agosto de 2009

Una aparición mariana IX


A las seis de la mañana dos operarios del servicio de limpieza comenzaban a verter la segunda cisterna de treinta mil litros de agua potable en la esquina norte del solar contiguo a la esquina del Callejón del Agua, lo que hacían sin a penas ruido, sin bajarse de la cabina, con las luces del camión apagadas y las caras ocultas tras el nuevo catálogo de Audi.
-¿Qué pensaría el camarada Durruti? – se preguntó el conductor de la cuba, militante de un sindicato anarquista, al contemplar por la ventanilla aquel riego a manta del vertedero en el que se había convertido el solar. Bueno… en todo caso era de la C.N.T. – se consoló-.
Tras el muro del callejón, sobre el barro de la vieja acequia, comenzaba a fluir un manantial de agua cristalina, un moderno milagro que ningún sindicato iba a denunciar.
Con las primeras luces del día, el manantial fluía cantarín, lo que no pasó inadvertido para los primeros transeúntes que pasaron camino del mercado de abastos.
Se había obrado el milagro. De la tierra reseca manaba ahora agua. El niño Periquín observaba aterrado cómo esas gentes enlutadas que el día anterior habían intentado inmolarle, se iban concentrando en la calle, como una bandada de cuervos se arracima junto a un cadáver.
- Madre, tengo miedo- dijo el chaval.
- Apártate de la ventana y no salgas exigió la madre.
Los murmullos sobre el milagro semejaban una letanía, aunque para Periquín había algo de maligno en todo aquel runrún.
A primera hora de la mañana el callejón estaba lleno de gente, pero el ambiente era tranquilo; no se atisbaba policía alguno en el horizonte y en la cuesta los coches circulaban con cierta fluidez.
Por la acera, torpemente, avanzaba una mujer de edad indefinida, extremadamente delgada, con la piel ajada y la cara surcada de arrugas. Un matojo de pelo sudoroso, que más parecía un mocho de fregona teñido de rubio, cubría su rostro. Resoplaba la pobre mujer y maldecía a media voz, mientras trataba de hacer avanzar una silla de ruedas. Impulsaba la silla de ruedas apoyando ora las manos en la pared, ora un largo palo en el suelo, a modo de barquero de la albufera; todo porque aquel sodomita [traducción libre] del Pepe no había conseguido una silla en condiciones, sino una de ruedas bajas, de las que se utilizan para impedidos que no pueden valerse por sí mismos.
“La Potorro” llegó rezongando sin resuello hasta la entrada del callejón. Los pendientes de coral y los anillos y collares de oro eran la prueba evidente de que no era una yonqui en sus últimos estertores, y sus uñas, rojas y largas evidenciaban también que llevaba años sin darle un palo al agua.
- ¡Joputa! – fue lo único que dijo al entrar en el callejón -. Dejó qu la silla rodase lentamente por la pendiente para mezclarse entre la gente y situarse en un segundo plano; y acertó con la protección que le ofrecía la estructura metálica de la silla a hacerse un hueco junto al muro. Echó los frenos. Allí, el discurrir del agua proporcionaba cierto frescor, que le calmó un poco los ánimos, como los había calmado a la población el discurrir del tráfico con normalidad desde la noche anterior. Una noche de insomnio a causa del calor, mitigado en las terrazas de los bares por la animosa charla sobre la aparición de la Virgen, la cantidad de veces que la ciudad había salido en televisión, y lo mal que lo estaba haciendo el gobierno municipal, comentario predilecto hasta de los propios votantes del señor alcalde. No era pues de extrañar que el cansancio acumulado hubiera temperado el ánimo de las personas que se estaban congregando ante el lugar de la aparición, y que la falta de organización y de liderazgo en la concentración mostrara sólo corrillos indecisos ante una manifestación tan palpable de un milagro mariano como era aquel surtidor inagotable de agua que brotaba de debajo de la tierra y que llenaba la acequia como en los días de lluvia intensa.
Ensimismados en sus rezos y en sus abluciones, andaba la gente, sin prestar atención mas que al bienestar que les proporcionaba el agua del manantial, cuando apareció el furgón de un programa de televisión matutino que había decidido realizar buena parte del espacio desde el santo lugar.
El desmontaje de trípodes, cámaras y cables distrajo un tanto a los fieles de sus rezos, y atrajo aún a más curiosos que ahora tenían un motivo más para pasar por el callejón.
- ¿Van a ponernos la luz? – preguntó un anciano en camiseta, al ver los enormes carretes de cables de goma que los técnicos de la televisión esparcían por el suelo.
Los técnicos no dijeron nada, por lo que el viejo dedujo que el callejón seguiría siendo una boca de lobo por las noches.
Sobre las diez de la mañana, el equipo estaba montado y listo para realizar la primera conexión. La Potorro también lo estaba.
Cuando el regidor dio el “¡dentro!” y una presentadora, rubia platino, empezó a hablar, junto a la tapia del callejón se comenzaron a oír grandes voces.
La Potorro le había pedido a un niño que le diera agua con un vaso, y nada más beber un sorbo, comenzó a lanzar gritos para llamar la atención.
- ¡Ay, ay, ay! – gritaba La Potorro desde su silla, hasta que se formó un corro a su alrededor. Entonces, cuando el equipo de televisión comenzó a prestarle atención, La Potorro se irguió sobre los reposapiés de la silla, con los ojos saliéndoseles de las órbitas, y el brazo derecho, nervudo, alzado, con la palma de la mano vuelta hacia el rostro. La silla cayó hacia atrás, pero ella se mantuvo en pie. A punto estuvo de decir, - ¡Veo, veo! -, pero recordó que su discapacidad era otra, así que se mantuvo en silencio unos segundos. Dio unos torpes pasos, mientras mantenía la tensión en su mano, que parecía una garra agitada al viento. El temblor de aquel brazo que se alzaba victorioso hacía tintinear las pulseras y brazaletes de oro.
Los cámaras se acercaron corriendo. La Potorro miraba al cielo. Se sentía inmensa. Era la Lola. ¡La Lola de España reencarnada en La Potorro! La Potorro puso un rictus indescifrable en su cara; tensa, con la boca entreabierta. El Pepe le había dicho que tenía que expresar un trance, tenía que llegar a un clímax espiritual y ella acababa de llegar al orgasmo.
- ¡Puedo andar!- gritó, con la voz rota de madrugadas al relente y aguardiente de orujo, y se desplomó.
El televisor mostraba el cuerpo de una mujer contrahecha, con todas sus vértebras marcadas bajo una camiseta de tirantes amarilla que hacía resaltar su piel morena, seca y arrugada.
Pepe Rodríguez pensó que era imposible que reconociesen a La Potorro; una mujer que en su juventud había sido generosa en carnes y en dispensar favores en la venta “El Manco”, camino de Antequera.
Qué distinta era aquella piel y aquellos huesos que ahora yacían en el suelo, mientras reptaban con la cabeza erguida; en un escorzo que La potorro consideró cargado de dramatismo. La Potorro hizo un ímprobo esfuerzo para ponerse en pie. Los zapatos morados de tacón de aguja ayudaron a que el efecto fuera muy real. Al final La Potorro apareció ante las cámaras en todo su esplendor. El pelo rubio pegado a la cara dejaba ver unos ojos verde marihuana, con los rabillos pintados en negro y los párpados violáceos. Los labios rojos, finos, hirientes. La piel morena, seca, cuarteada. Bajo la camiseta, apenas dos ñoras se deslizaban hacia el vientre. Bajo su cintura, un pantalón vaquero, sucio, no dejaba adivinar nada; y en sus pies, los zapatos morados de charol, que brillaban con los rayos del sol. ¡Sin duda era una estrella!
En la Alcaldía Alvarito tomaba notas al dictado para el comunicado que informaría al mundo de la decisión del alcalde de construir una ermita en el solar municipal. Alvarito tomaba notas nervioso, porque no sabía taquigrafía y el alcalde tenía hoy prisa, pues quería aprovechar la presencia de la televisión para lanzar su anuncio a los cuatro vientos. Mientras, en el televisor, La Potorro contaba con pelos y señales su azarosa vida. Tras ella una multitud pasaba como una cadena humana junto a la tapia del callejón. Hacían cola, bebían agua, se santiguaban frente al cámara para salir en directo, y continuaban su camino.
- ¡La peregrinación ha comenzado! – pensó Pepe Rodríguez, sin prestar atención a las declaraciones de La Potorro, que ahora mostraba partes de su cuerpo para enseñar las cicatrices del terrible accidente que la había postrado en una silla de ruedas. Tampoco prestaba atención a la silla de ruedas caída sobre la acequia, en cuyo respaldo se podía leer escrito en rotulador, “MATERNAL”. Pero lo que Pepe Rodríguez no habría podido ver aunque hubiera prestado atención era la película grasa de color negro que se estaba formando en el respaldo de la silla, conforme la iba bañando el agua…


(Continuará... para finlizar en la próxima entrega)

jueves, 13 de agosto de 2009

Una aparición mariana VIII (Junta de Gobierno Local Extraordinaria)


Benito se sirvió una copa de oloroso de un barrilito que tenía en el despacho – para promocionar los vinos del Marco, decía-; abrió una bolsita de almendras, y se quedó mirando a la pared de enfrente. Ni siquiera había decorado el despacho a su gusto. Había tenido tiempo, pero le pareció “incívico” gastar el dinero que habían empleado algunos de sus compañeros en sillas y mesas de diseño. Además, aquellos mapas colgados en la pared, junto a las fotos antiguas de la ciudad que habían dejado sus predecesores, daban al despacho un cierto aire de puesto de mando que a él le gustaba.
Benito de Soto apuró la copa, cogió el teléfono y le dijo a su secretaria que se marchara a casa, que no iba a necesitar más de sus servicios. Lo dijo con cierto tono de despedida que Carmen, la secretaria, no supo adivinar.
Descolgó la chaqueta del perchero. Abrió la puerta, y echó una desalentada mirada al mobiliario.
A las dos de la tarde el sol caía a plomo sobre los hombros de Benito, que caminaba abatido por las calles hacia el ayuntamiento. La mirada fija en el suelo, para no ver a las decenas de funcionarios que salían a esa hora, gracias al horario de verano, y que a buen seguro ya estaban haciendo apuestas sobre su futuro. La vista en el pavimento también le impidió ver las hileras de coches con el motor apagado sobre la calzada.
Benito agradeció un tanto entrar en el viejo edificio consistorial. Sus altos techos y grandes muros proporcionaban un agradable frescor.
Sólo un ujier permanecía sentado en una mesa a las puertas de la Sala de Juntas.
- Buenas tardes don Benito.
- Buenas tardes.
Benito de Soto abrió la puerta.
- ¡ Hombre, el Beni! – dijo el alcalde al verle entrar-. El resto de los miembros de la Junta ya habían llegado y se habían sentado en torno a la mesa oval. Una mesa de caoba que había ido a parar al ayuntamiento como donación en los años setenta, tras un cambio en la decoración de uno de los cortijos de una familia “bien” de la ciudad. Estaba claro que aquella mesa, y los dos toros de bronce que en su día la adornaron, no habría cabido en ninguno de los modernos chalés que se construyeron en aquellos años emulando los diseños de la “Sierra Rica” de Madrid.
- Beni, Beni, Beni. ¿Qué voy a hacer contigo? – dijo don Ramiro, el alcalde socialista de la villa -.
Don Ramiro era un “histórico” del socialismo de la ciudad, que había vuelto a España tras la muerte de Franco, y tras estudiar Económicas en el Reino Unido, porque como a Ricardo Bofill, un dictador “no le iba a firmar el título”. Ya tenía bastante con llamarse Ramiro, único nombre de la familia, que le impuso su padre, no se sabe muy bien si por devoción al ínclito pensador español, Ramiro de Maeztu, o a Ramiro Ledesma.
- Señor… la cosa se ha “desmandao…” un poco.
(Es de admirar el sumo respeto con el que parte de los concejales traban a don Ramiro, sobre todo, aquellos que habían sido escogidos entre la “cuota popular”, para dar una vis… campechana a la lista electoral – que era la mayoría -. )

- ¡Un poco! ¡He tenido que pedir personalmente a la Guardia Civil que descongestione el tráfico!
- Pero señor… mi gente…
- ¿Tu gente!
El resto de los concejales de la Junta mantenía la cabeza gacha, como colegiales.
- Por cierto, ¿han evacuado a los heridos?
- Creo que sí.
- ¡Crees que sí! ¡Eso qué significa!
- Pues, como no me han llamado para decirme lo contrario… supongo que sí.
- ¡Benito, te dije que ni te molestases en volver si no me solucionabas lo de los heridos!
- Es que… estaba la reunión…
- ¡Es que mierda! ¡Es que no piensas! – aseguraba don Ramiro apuntando con un dedo amenazador a Benito. Don Ramiro no pudo continuar porque el Jefe de Prensa abrió en ese momento la puerta. Alvarito, un hombre todavía joven, de generosa cintura, piel grasosa y pelo repeinado hacia atrás, estaba en la puerta con la cabeza erguida y la vista al frente. La enorme papada y la cubana que vestía desde que accedieran al poder los socialistas – ningún socialista llevaba cubana - , le hacían parecer mayor.
- Señor alcalde, creo que sería recomendable que pusiera usted la televisión, dijo Alvarito, incapaz de hablar sin grandes rodeos, algo que según creía, le daba cierto aire enigmático.
- Ponga usted la televisión.
Alvarito desplazó su voluminosa humanidad por la sala con toda naturalidad. De hecho, en otros tiempos había correteado por los pasillos del consistorio y jugado al escondite en sus numerosos armarios. Al cabo de los años, Alvarito fue a parar al ayuntamiento, no se sabe muy bien cómo; tras, según dicen, obtener una titulación superior en Sevilla y sufrir una mudanza el sino de la fortuna familiar.
Cuando Alvarito puso el televisor, Antena 3 entrevistaba en directo a una devota de la “Virgen del Callejón”. Más bien, el reportero sostenía el micrófono mientras la devota, en lugar de contestar a las preguntas, se limitaba a repetir, “qué agua tan fresca…” todo ello aderezado con imágenes aéreas del atasco y planos al hombro del callejón. Aquel “montaje” de imágenes y aquella atmósfera irreal hacían irreconocible la ciudad, que más parecía la Franja de Gaza.
- ¡Yo te mato, Benito!
- Yo.. señor…
- ¡Es genial! – interrumpió Pepe Rodríguez, concejal de Deportes.
- ¡Genial, el qué? – prorrumpió don Ramiro.
Pepe Rodríguez le pidió a Alvarito que bajara el volumen del televisor y que saliera de la Sala de Juntas.
- ¿Es que no lo veis? – preguntó el concejal de Deportes con su amplia sonrisa; con la que durante años había representado artículos de joyería, bisutería y regalos por toda la provincia de Cádiz. La delegación de Deportes le vino en parte por su dedicación a la joyería y a los artículos de regalo, ya que había conseguido que “Farco” patrocinara al equipo cadete de fútbol sala femenino, en el que militaba su sobrina; un equipo que no tenía más seguidores que algunos hombres de mediana edad que recorrían la provincia acompañando a sus “sobrinas…” menores de edad.
Los concejales miraron curiosos a Pepe Rodríguez.
- ¿No lo veis? ¡Adiós a la crisis! ¡Adiós al paro! ¿Sabéis lo que significa una peregrinación desde todas partes del mundo a ese jodido callejón?
-¿Qué coño…? – dijo don Ramiro, mientras entornaba los ojos al mirar a Pepe Rodríguez -.
- Además, el solar es nuestro. [del ayuntamiento] El solar, junto al muro, es equipamiento público. ¡Podemos construir una ermita!
- Se te ha ido del todo… - dijo Ana, la delegada de Servicios Sociales, trabajadora social, feminista, lesbiana, y la única que nunca tuvo que acreditar su credo socialista.
- No, haremos una ermita, y un centro de interpretación o algo así, y una joyería, y una tienda de regalos y un restaurante…
- ¡Y una guarnicionería con artículos de piel!
- ¡Benito! – exclamó el alcalde -. Por ahora sólo tenemos un follón.
- ¡Dejádmelo a mí! – dijo Pepe Rodríguez -. ¡Obraré milagros!



(Continuará)

sábado, 8 de agosto de 2009

Denuncia que algo queda...

Ya hace más de cuarenta y ocho horas que la Sra. Dolores De Cospedal acusó al Gobierno de utilizar a las fuerzas del orden para realizar escuchas ilegales; de convertir a España en un estado policial; en definitiva, de pervertir las instituciones y hacer saltar por los aires el estado democrático. O la secretaria general del PP denuncia, o hay que pedir su dimisión en cada comparecencia. Como siempre en el PP, cuando se atisba la posibilidad de una victoria se da rienda suelta, y el freno no aprieta la lengua de algunos...

viernes, 7 de agosto de 2009

Proletarios del mundo, uníos


Ningún conspicuo periodista de la ciudad se ha preguntado por qué un sindicato de clase, anarquista, como es la C. G. T, se ha lanzado a defender los intereses de los altos directivos, que ya no dirigen nada, en el ayuntamiento de Jerez.
Pues no, no se lo han preguntado. Estamos en verano, y siempre es mejor recoger los anuncios de querellas por prevaricación contra la alcaldesa que indagar qué hacen, y por qué cobran algunos en el consistorio jerezano sueldos de sesenta mil a cien mil euros. Y añado, ¿hacían algo antes de cesar en sus funciones? Es más, ¿tenían algún título que les habilitase para ejercer la función que se les encomendaba? Unos sí… otros, evidentemente no, pero ahí siguen. Por cierto, cuentan las malas lenguas que los recortes van a llegar a los asesores, pero no por el Plan de Saneamiento, sino por aquello de, “donde las dan las toman”. Ya veremos en qué acaba todo esto.

jueves, 6 de agosto de 2009

Una aparición mariana VII


La suerte estaba echada. El sargento lo sabía. El escuadrón había cargado contra una multitud enfebrecida, en un lugar donde no tenía salida, así que entre la histeria colectiva y la imposibilidad de escapar, la masa había atacado, y lo que es peor, ¡había ganado! Ahora ya nadie los movería de allí sin tener que pagar un alto precio.
Varios agentes arrastraban al oficial por los brazos mientras intentaba protegerse de los golpes que arreciaban por todas partes, desandando el camino hacia la retaguardia.
- ¡Guarda esa pistola, Martínez… me cago en Dios! – gritó el sargento a uno de los agentes, que harto de mamporros había desenfundado su arma.
La visión de la pistola, o el simple hecho de nombrarla a voz en grito, tuvo un efecto de contención entre los atacantes, que se limitaron a formar un cerco en tornos al grupo de rescate y al oficial, que completamente desorientado, balbucía algunas palabras sin sentido desde el suelo.
Con grandes esfuerzos, los agentes consiguieron llevar al oficial hasta la entrada del callejón, que de forma tácita había quedado establecido como límite territorial para las escaramuzas; no se sabe muy bien por qué, porque la multitud bien habría podido hacer retroceder a la policía hasta los confines de la ciudad.
Desde la entrada del callejón , desde lo alto, el cámara y el redacto de la productora contemplaban atónitos el resultado de la carga, que de hecho no había sido incruenta. Varias mujeres entradas en años y en carnes yacían en el suelo; algunas ensangrentadas, otras, con las cabezas apoyadas en los regazos de sus hijas o amigas, que lanzaban alaridos desgarradores, al borde de la desesperación. Pero junto al muro había otras personas arrodilladas dedicadas a lo que parecía, ¡comer barro!
- ¿Qué ha pasado aquí? – preguntó el redactor a una señora sin cuello que pasó a su lado, rezando, sin prestarle atención.
- Tú graba, tío, que ya nos enteraremos…
En el coche patrulla el sargento cogió la radio: “tenemos varios heridos. El escuadrón ha fracasado, repito, ha fracasado.”
En el callejón, el redactor cogió el móvil…
Benito de Soto cogió el teléfono, lívido. Ahora tenía varios caballos de su escuadrón deambulando solos por la ciudad; tres agentes heridos a los que no podía evacuar a causa de un atasco monumental, y una multitud sedienta de sangre, que se había hecho fuerte en una de las calles de la ciudad y que se comportaba de forma anormal, comiendo barro y dándose golpes de pecho. ¿Qué más podía pasar? - se preguntó Bentio de Soto.
Sonó el móvil.
- Sí. ¿Señor alcalde! Sí, si… Yo, yo… ¡Sí señor! ¿Señor…?
El señor alcalde había colgado. Había convocado una junta local extraordinaria y urgente y, le había ordenado que evacuase inmediatamente a los heridos o, que de lo contrario, ¡ni se molestase en recoger sus cosas!
Benito llamó al 112 para pedir un helicóptero. Se quedó sentado mirando el escritorio; la foto de su mujer. Qué orgullosa se había mostrado cuando lo eligieron concejal. Por primera vez en años no fue a la academia de peluquería, sino a Ramón y Tono, para acudir al pleno de investidura. Qué guapa estaba sentada entre los invitados… con aquella flor dorada y roja pinchada en el hombro. “De grana y oro, para ti, torero mío”, le había dicho aquella mañana.
Benito tenía la cabeza hundida entre las manos, con los codos apoyados en la mesa.
¿Qué podía hacer? La verdad es que no se le ocurría nada. Nunca se le ocurría nada, salvo lo del escuadrón…
El ruido de un rotor interrumpió sus pensamientos. Sí que son rápidos estos del 112 – se dijo, y se acercó a mirar por la ventana. Sobre los tejados de la ciudad un helicóptero de Antena 3 tomaba imágenes del atasco.
- ¡Válgame el cielo!
(Continuará...)
(Prometo que el argumento lo tengo. Sólo me hace falta tiempo para escribir)

viernes, 31 de julio de 2009

No sucedió ayer en Jerez


No sucedió, no ocurrió, al menos no para Diario de Jerez. Ayer no hubo una concentración que reunió a un centenar de periodistas y representantes sindicales para pedir, a las puertas del Ayuntamiento, un trabajo digno.
No ocurrió tampoco que el Pleno del Ayuntamiento, que representa a todos los jerezanos, aprobara una propuesta en defensa de la profesión periodística, que incluyó la lectura de un manifiesto por parte de la presidenta de la Asociación de la Prensa de Jerez, María José Pacheco.
Los problemas de este colectivo de trabajadores no existen para este rotativo, que por cierto, contó con varios de sus redactores en la concentración.
Sí que ha dado cuenta hoy de la reunión entre CC.OO. y la empresa IKEA, en la que con notable éxito del sindicato, se aprobó que a los trabajadores empleados en las obras se les aplique el horario de verano.
No importa que todos seamos trabajadores. No importa que en el caso de las obras de IKEA se dé soporte informativo a actitudes xenófobas a las que sólo da pábulo una organización obsesionada por la hegemonía sindical. Sí, porque lo que denunciaban los parados acuartelados a la puertas de las obras era la contratación de extranjeros, no el incumplimiento del convenio del sector. Pero CC.OO. no podía dejar pasar la ocasión para ponerse al frente, con argumentos distintos a los racistas, que no hubieran merecido una sola línea si se tratase de otra obra.

jueves, 30 de julio de 2009

140.000 pesetas


Adolfo Álvaro desarrolló su carrera profesional en Cádiz, pero comenzó su vida como periodista en Almería, en La Crónica del Sur. En su entrevista de trabajo, el director de La Crónica, además de comentar las vicisitudes y sacrificios que hay que asumir en la profesión periodística, le comentó que el sueldo en el periódico era de 70.000 pesetas, y le preguntó que qué le parecía, a lo que Adolfo contesto que era “inaceptable”. El director de La Crónica, sorprendido, le preguntó que por qué consideraba la oferta inaceptable. La respuesta de Adolfo fue lapidaria: “porque hoy en su editorial afirma que los empleados de las gasolineras perciben sueldos ínfimos en una ciudad en la que no se puede vivir con menos de 140.000 pesetas”.
Adolfo Álvaro comenzó a trabajar ese mismo día en La Crónica del Sur con un sueldo de 140.000 pesetas.
Así era Adolfo Álvaro; genio y figura. Un hombre que empleaba las pocas fuerzas que le quedaban al final de sus días en ponerse el traje y la corbata para acudir a la Clínica Universitaria de Navarra, aunque después tuvieran que sentarlo en una silla de ruedas para ingresarlo en el hospital. Bien vestido, porque de lo contrario, ¿cómo se le puede ordenar a las enfermeras lo que tienen que hacer?
Descansa en paz, Adolfo.

martes, 28 de julio de 2009

De estadísticas y encuestas...


Las estadísticas y las encuestas están para lo que están; para dar información orientando sobre tendencias relativas al objeto de estudio. Pero en manos de los políticos la cosa varía. Las estadísticas se convierten en instrumentos, que manejados por oráculos, expresan sentencias que contienen una afirmación y a la vez su contraria; por lo que no es de extrañar que un mismo dato signifique cosas muy distintas según quien lo interprete.
Lo raro, lo sorprendente, es que estas encuestas entren en contradicción con estadísticas verificables. Así lo ha hecho constar el consejero de Empleo, Antonio Fernández, que ha mostrado su extrañeza ante el hecho de que la última Encuesta de Población Activa dé para Andalucía menos ocupados que afiliados a la Seguridad Social – diecisiete mil menos-.
La verdad que al parado poco le importan estas variaciones, pero por lo menos habría que exigir que las cifras que manejan quienes han de hacer políticas para favorecer el empleo sean correctas.

martes, 21 de julio de 2009

Desempleo, racismo y xenofobia


Quién le dice a los desempleados que se han manifestado a las puertas de las obras de Ikea, que su actitud es xenófoba y racista.
Lo es. Lo es porque han acudido a la obra porque han visto personas de color - de color negro se entiende -, trabajando en la construcción de la gran superficie comercial. Son trabajadores comunitarios, portugueses, que tienen derecho a ganarse el sueldo como cualquier hijo de vecino, aunque lo hagan en la ciudad con más paro de Andalucía. Estos trabajadores, por ser de color no tienen por qué entrar escoltados al tajo, como ha sucedido hoy.
La necesidad obliga a las personas a buscar soluciones, en ocasiones complicadas y desacertadas para procurarse el sustento. Sin embargo, quizá por mi enrevesada forma de pensar, me caben muchas dudas. No dudo que quienes se han manifestado sean trabajadores en paro. Las dudas me asaltan cuando estos manifestantes sólo repiten improperios contra el gobierno socialista de Jerez, y son capaces de repetir las palabras que la alcaldesa refirió sobre las obras hace meses, palabras destacadas en un periódico local, que no me cabe duda de que no leen.
No sé qué harán los sindicatos, a los que han ido a ver esta tarde, pero poco favor harían al género humano si respaldaran la postura de estos desempleados que se resumen en, “quítate tú, negro, para ponerme yo”.
No me cabe duda que son trabajadores desempleados, necesitados, los que se manifiestan, pero me da que alguien, zafio, les ha animado a hacerlo.

Igual mañana hablo de San Juan de Dios.

jueves, 16 de julio de 2009

Una aparición mariana VI


Desde lo alto de la cuesta se podía contemplar una hilera de coches que parecía prolongarse a lo largo de varios cruces, aumentando el desconcierto en el casco antiguo de la ciudad.
Minutos más tarde, el altavoz del radiopatrulla atronaba pidiendo una rápida solución al, “evento religioso no autorizado”; a lo que el sargento se limitó a contestar volviendo a informar sobre la existencia de “elementos hostiles” entre la multitud.
La voz de la radio le exigió que aguardara instrucciones.
En la delegación de Policía y Tráfico, el delegado acababa de colgar el teléfono tras hablar con el jefe de Policía y mostraba una extraña sonrisa mientras miraba al infinito. ¡Era la oportunidad que estaba esperando!
El Escuadrón de Caballería había sido un empeño personal. Conocía perfectamente a los caballos desde que en los años de su juventud trabajara como picador en la cuadrilla del "Cambembo", un torero gitano que apuntaba muy buenas maneras, pero que pronto acabó su carrera, al sufrir una grave cogida en Manzanares, y con ella la del joven picador. Benito Soto – Benito de Soto, desde su elección como concejal- tuvo entonces que emplearse como mozo de cuadra para una importante familia de la comarca. Allí aprendió que para tener caballos hay que pagar sueldos miserables y regatear con los veterinarios. También aprendió, por obligación, a trabajar de peón de albañil, de vaquero, tejero y, sobre todo, de guarnicionero. Así anduvo Benito, hasta que a finales de los setenta y principio de los ochenta, los "progres" pusieron de moda el uso de los botos camperos, con lo que pudo abrir una pequeña guarnicionería, que luego amplió con el bum de la marroquinería.
¡Era su oportunidad! ¡Un desorden público! Un problema de su competencia, en una calle peatonal, donde las fuerzas del orden no podían recibir refuerzos a causa de un monumental atasco – otro problema también de su competencia- cuya única solución era el envío del Escuadrón de Caballería… ¡Ya nadie diría que era un gasto inútil, sólo dedicado a proteger a los ricos en ferias y romerías! – Benito de Soto estaba exultante-.
La "chicharra" del radiopatrulla volvió a sonar. Esta vez para anunciar que los refuerzos llegarían pronto y para ordenar que los agentes no actuaran, pero que se dejaran ver.
Desde luego, el sargento no pensaba actuar, y desde la primera escaramuza había retirado a los agentes a lo alto de la cuesta donde formaban, a la entrada del callejón, un cordón… más o menos uniforme.
Desde lo alto de la cuesta el sargento también podía ver cómo parecía que se estaba formando una caravana de vehículos junto a las primeras tierras de labor, en la salida sur de la ciudad.
Sobre la una menos cuarto, el calor era ya insoportable y los conductores habían dejado de proferir gritos e insultos a los agentes para acercarse a pie a los policías, a los que comentaban lo que pensaban del tráfico y de su eficacia. Lo hacían sin levantar la voz, lo que resultaba ciertamente amenazante. Sólo la contemplación de los ritos histéricos de los devotos del callejón había aplazado un enfrentamiento que ya se aventuraba próximo. Fue en ese momento cuando aparecieron, en fila india, los ocho agentes del escuadrón. Portaban cascos antidisturbios y largas defensas.
El sargento no podía dar crédito a sus ojos. Agachó la cabeza y luego desvió la mirada hacia el final de la cuesta. Allí, un equipo ENG de una productora caminaba haciendo preguntas a los conductores.
El cerco policial se abrió al paso de los jinetes, que fueron recibidos en el callejón al grito de: “¡Chulos, chulos, chulos!”
El oficial al mando del escuadrón cogió un megáfono y dijo: “¡Esta concentración no ha sido autorizada! ¡Disuelvanse!”
Un griterío lejano desvió la atención del redactor de la productora, que vio cómo una cabalgadura sin jinete trotaba cuesta abajo entre los coches, mientras la gente se apartaba saltando sobre los capós de los vehículos.
-¡Corre, tío, corre!- gritó al cámara.
(Continuará...)

lunes, 13 de julio de 2009

Los vampiros sí existen


Los vampiros existen, yo los he visto y los he padecido. No te chupan la sangre, pero te dejan marchito, sin fuerzas y sin ánimos.
Soy completamente agnóstico y jamás he creído en teorías energéticas, auras y demás, por eso tampoco creo en los vampiros energéticos, aunque haya miles de páginas escritas sobre este tipo de individuos. Creo, más bien, que se trata de personalidades manipuladoras que probablemente tengan un encuadre psicológico definido que desconozco, pero de las que hay que protegerse como si de auténticos vampiros se tratara.
Por la experiencia que tengo, estas personas comparten una serie de características comunes por las que se las puede reconocer: son manipuladoras y tratan de alcanzar sus objetivos asumiendo el papel de víctimas. Ese simple hecho no las diferencia de otras personalidades manipuladoras; en este caso además tienden a dramatizar llegando incluso a mantener una actitud histriónica; son habladoras hasta el aburrimiento y tienen la insana costumbre de interrumpir cuando alguien habla para contar su experiencia, negativa, relativa al asunto sobre el que gire la conversación.
Aprendí a reconocer a estas malas influencias hace mucho tiempo, y con la pérdida de pudor que sucede con la suma de los años, a ponerlas en su sitio.
Hoy he querido traer esta advertencia aquí para que quien lo lea comprenda que la vida es preciosa, y muy breve como para malgastarla junto a uno de estos individuos; seres siniestros que con la edad llegan a ser monstruos a los que no se les puede clavar una estaca… o quizá sí.

domingo, 5 de julio de 2009

Una aparición mariana V


Los lamentos, los ayes y aymés se extendieron como una ola por todo el callejón acompañados por golpes de pecho y llantos histéricos. Don Luis, fuera de sí se abrió paso entre la multitud, que le tocaba la chaqueta y los pantalones como quien toca a un santo. Luego la atención de la muchedumbre se centró en el “santo niño”, al que izaron en volandas. Periquín, aterrado, gritaba: “¡mamá, mamá, mamá!”
La madre salió al callejón como una jabalina herida, con el pelo sobre la cara, los dientes apretados y todos y cada uno de los huesos de la cara marcados y abultados, como si hubiera dado un salto atrás en la evolución.

-¡Soltadlo, hijos de… que lo vais a matar, cabr…!- Pero la masa era demasiado compacta, y estaba demasiado enardecida como para que una sola mujer pudiera arrebatarle el objeto de su adoración, que ahora subía y bajaba por encima de las cabezas, pálido e inmóvil, aterrorizado y a un paso de perder la conciencia.
La mujer, como si hubiera rebotado contra un muro, se vio empujada al interior de su casa, mientras en la calle se escuchaban vivas al Pastorcito divino, a la Madre de Dios, y a la Reina de las marismas, que evidentemente no se correspondían con la nueva advocación de la Virgen del Callejón.

Una vez en el interior, la madre cogió el móvil y llamó al 112.
- Emergencias, ¿dígame?
- ¡Me lo matan, me lo matan, me lo matan! – acertó a decir la madre, mientras se apoyaba sobre la encimera de la cocina para no caer al suelo.
Minutos más tarde los rotativos de tres coches de la Policía Local asomaban en lo alto de la cuesta, con las sirenas a al viento, mientras que en sentido contrario subían dos motoristas y un Picasso de la Policía Nacional.
Los coches policiales aparcaron sobre las aceras dejando un espacio mínimo tanto para los coches que subían, como para los que bajaban. Los dos motoristas , con botas altas, y los cascos todavía puestos fueron los primeros en acercarse a la multitud.
- ¿Qué pasa aquí?- preguntó en tono imperativo el más alto de los dos.
- ¡Es la virgen!- exclamó una anciana con la cara y las manos llenas de barro, mientras intentaba escurrir sobre su boca unas cuantas gotas de agua con un pañuelo.
- ¿Lo qué? – dijo el policía mientras miraba cómo la gente se agolpaba sobre la acequia para tratar de conseguir algo del barro posado en el fondo. La anciana, con un gesto bobo de felicidad, no contestó y continuó chupando el pañuelo.
- ¿Y el niño? ¿Dónde está el niño?- preguntó el otro motorista.
Una señora, de unos cuarenta años, prematuramente envejecida, extendió su brazo para señalar a la multitud.
Sobre centenares, si no miles de cabezas, flotaba lívido el cuerpo del chaval, rendido a su más que segura inmolación. Los brazos le colgaban inertes, y sus ojos, a través de los cristales de sus gafas, no miraban a ninguna parte.
- ¡Abran paso! – gritó uno de los agentes. Pero las miradas de los nuevos devotos los atravesaron como si no entendieran lo que querían decirles.
Pronto se acercaron a la esquina del callejón los agentes que habían llegado en coche .
- ¿Pero qué coño hace toda esta gente!- preguntó un sargento de la Policía Local, de hombros anchos, desproporcionados para su talla, cuando vio al muchacho arandeado en las alturas, en lo que comenzaba a parecer un entierro musulmán.
El sargento ordenó a los agentes que se abrierna paso hasta la criatura, lo que hicieron de forma poco ortodoxa, pero expeditiva y efectiva.
La llegada de los agentes y el rescate del chaval tornó los ánimos encendidos de los fieles en una actitud, por así decirlo… poco cristiana.
Tras dejar al chico en brazos de su madre, y ante la actitud de la muchedumbre que los rodeaba, los agentes retroceder hasta la esquina del callejón. Con esta retirada estratégica, los ánimos se calmaron, a lo que contribuyó que alguien gritara: “¡El ángelus!”, pero como no había nadie para dirigir las oraciones, todos siguieron la voz gutural de una anciana que empezó a cantar “Salve Regina”.
El sargento aprovechó la ocasión para informar a Jefatura sobre el anormal comportamiento de los ciudadanos que se encontraban en el callejón del Agua, que incluso habían hecho frente a la autoridad, sin omitir el hecho de que muchos de ellos trataban de beber agua enfangada.
La respuesta llegó de inmediato:”Impidan que el persona beba agua de la acequia”.
El sargento volvió a informar que era una enorme multitud la que se concentraba en el lugar y que no tenía efectivos para controlarla.
Minutos más tarde volvió a sonar la emisora informando que un camión de “Infraestructura” se dirigía al punto de reunión para colocar vallas en la zona.
El sargento colgó el micrófono mientras se sujetaba la frente con la mano izquierda.
Cuando llegó el camión cargado de vallas, no encontró sitio donde aparcar, así que se montó en parte sobre la acera. Pero entre la batea del camión y los coches policiales mal aparcados no había sitio para la circulación de vehículos, que a esa hora era muy intensa; así que el sargento apremió a los operarios para que descargaran las vallas, mientras comenzaba a formarse un enorme atasco.
Al acercarse los operarios con las vallas a la acequia comenzaron a ser insultados por la multitud. Los trabajadores volvieron al camión y se quedaron con los brazos cruzados.
El sargento volvió a informar a Jefatura sobre la situación entre un estruendo de claxons y gritos de los conductores , algunos de los cuales habían bajado ya de sus vehículos.

viernes, 3 de julio de 2009

Soñar contigo

P + DH denuncia la compra de la prensa por el poder político en Melilla


Periodismo y Derechos Humanos es un blog que muestra numerosos problemas sociales y políticos en muchas partes del mundo; incluso en España. Cabe destacar la situación de los medios de comunicación en Melilla que es narrada en un amplio vídeo que podéis encontrar en el siguiente enlace: http://www.pmasdh.com/2009/06/la-cara-ocultada-de-melilla/, es largo, pero no está mal verlo.

jueves, 2 de julio de 2009

En mi vida anterior fui un desgraciado


En mi vida anterior fui un desgraciado. Es triste, pero para qué negarlo. He hablado con otros seres de luz que han vivido otras existencias y he llegado a la conclusión de que mi caso es muy particular. Empecé mi viaje iniciático por los caminos interiores, como un San Juan de la Cruz o una Teresa de Jesús para encontrar en mí al ser supremo, y en ese camino errático entre cavernas, que no castillos, me convertí en un vagabundo espiritual e intenté buscar un rumbo aplicando un decálogo para contactar con mi ser interior. Lo hice para no ser un mediocre, porque los seres de luz que nos rodean son seres especiales, que nos ven como mediocres, aunque se llamen José Luis, Paco o Alberto. Son seres que se inventan a sí mimos, con ocupaciones innovadoras e inverosímiles, elegidos para la gloria.
Yo no quería ser un mediocre y comencé mi camino de introspección hasta que descubrí que en mi vida anterior fui un desgraciado, cuyos avatares, por dignidad, no voy a contar. Así que seguí explorando en otras vidas anteriores y descubrí que en una reencarnación anterior había sido un gusano, pero esa vida duró menos de veinticuatro horas tras ser engullido por un mono y acabar… pues como acaban todas las cosas que se engullen.
Entonces escuché hablar y hablar, tarde tras tarde, a estos seres de luz de sus cristales protectores bombardeados con taquiones, de sus amuletos, de los pasos a seguir para alcanzar la sabiduría… Leí a Buda y descubrí con sorpresa que el verdadero sabio "no habla, no se adorna, no usa peinados, ni cristales, ni sortijas…"
Escogí este mandala para concentrarme en mi meditación y perfeccionarme... pero me mareo, me mareo… ¿Es posible que esté condenado a ser un desgraciado en cada nueva reencarnación?

miércoles, 1 de julio de 2009

Se consumaron los despidos en Diario de Jerez


Ocho son los trabajadores que han perdido sus puestos de trabajo en Diario de Jerez, a los que hay que sumar otros tantos que ya fueron despedidos de Diario de Cádiz. La mayoría con muchos años de experiencia y con edades por encima de los cuarenta años, con lo que les va a resultar muy difícil encontrar trabajo. De esto no informa lógicamente un periódico que ha nadado en la abundancia gracias en gran parte al dinero público que ingresa a espuertas por publicidad institucional, publicidad que contratan los políticos para que se les trate bien, y que nada han dicho de las protestas de los empleados. ¿Qué se guardó de la época de las vacas gordas? ¿Acaso el Diario está en crisis permanente?, porque ya hizo en su día dos expedientes de regulación de empleo con dinero público.
No. El Grupo Joly responde a la más rancia tradición del empresariado sin escrúpulos que busca maximizar los beneficios a cualquier precio. Explotadores que gustan del trabajo en precario, de las jornadas interminables y los sueldos bajos, por eso buscan en todo el grupo sustituir a los veteranos por becarios. Empresarios a los que lo único que molesta es que pongan en entredicho su buen nombre, no sea que les fastidien la vida social.

lunes, 29 de junio de 2009

Si hay voluntad, las cosas se cambian


Recoge Alfonso en su blog una respuesta de Ainhoa Gil a la campaña del PSA contra los sueldos de los asesores del gobierno municipal. Le iba a contestar en su propio blog, pero me ha salido tan larga la respuesta, que he decidido colgarla en el mío.
En esta respuesta, la responsable de Recursos cifra en unos seis millones de euros, mil millones de pesetas, el coste de los 78 sueldos superiores a los 55.000 euros heredados de gobierno anteriores, sobre todo, de los de Pacheco. Contratos según parece, blindados.
¿Blindados? Si es por dinero, lo mejor es indemnizar y rescindirlos, porque a la larga mil millones anuales se convierten en más de veinte mil en los próximos veinte años. Claro que para hacer eso hay que tener por una parte el valor político de hacerlo, y por otra la voluntad de cambiar las cosas.
-“Mientras nos sirvan, para qué los vamos a quitar”- me comentó uno de los responsables del actual gobierno, poco después de ganar las últimas elecciones. La respuesta es muy sencilla, porque para que algo cambie hay que cambiar a las personas, sobre todo a aquellas personas que han alcanzado el cargo sin formación, y sin otro mérito que el de servir bien a su amo. No es de extrañar que haya tantas dificultades para sacar adelante una R.P.T. No es de extrañar que se pague tanto en productividades, que por cierto, provienen de situar a los trabajadores hasta dos categorías por encima de su titulación… en pago de sabe Dios qué. No es extraño que el costo de personal continúe cuando esas productividades no se pierden cuando el responsable de turno es cesado.
En estas llegó el PSOE dispuesto a mantener la estructura, cambiar, para que nada cambie. De hecho no sólo no han cambiado las cosas - ¿cómo puede decir eso!- , no sólo se han mantenido los tonton macoutes que nos han perseguido a muchos, sino que además se ha ascendido a algunos. Hoy hay un caballerete, que se jactaba de jugar al golf con Pepe López, - de hecho lo hacía en horario laboral- con rango de director.
¿Qué le vamos a hacer?
Los que estamos curtidos a palos sabemos lo que hay que hacer. Antes de las últimas municipales un amigo del PSA -mis amigos son mis amigos y militan donde les da la gana- me dijo, Juan Román ha dicho sobre ti: "voy a acabar con este tío". Y aquí sigo, viendo a los tonton macoutes medrar a la sombra del PSOE.