lunes, 2 de febrero de 2009

El que espera lo poco...


Suena contundente, rotundo; “la Fiscalía Anticorrupción denuncia a Pacheco por malversar dinero público”. Así reza el titular de La Voz de Jerez del pasado sábado 31 de enero para informar sobre las diligencias que se siguen en el jugado de Instrucción número 3 de Jerez contra el ex alcalde, Pedro Pacheco, por los presuntos delitos de malversación de caudales públicos y falsedad documental.
Escucho y leo numerosos comentarios sobre la corrupción política, y muchos exclamando: -¡Ya era hora! – La indignación que acompaña a los comentarios es lógica pero, qué cabe esperar.
La Justicia, a la que el propio munícipe calificó de ser “un cachondeo”, le absolvió en el caso del chalé de Bertín Osborne, a la que pertenece la famosa frase; una frase que adornó con calificaciones de “castradillos” y otras lindezas a los jueces lo que, en principio, le valió la condena por desacato. También le absolvió en el caso Sherryworld, contencioso que enfrentó durante años al político con los parcelistas de Los Garciagos. Salió indemne de descalificaciones como la referida al gobernador civil de la provincia, al que en su día acusó de ser el “chorizo que peor huele.”
Hubo otras memorables sentencias, como la dictada por el Tribunal Superior de Justicia de Andalucía en el caso del antiguo Patronato Municipal de Deportes, que se extinguió con unos 120 millones de las antiguas pesetas en el limbo. Al final, todo quedó en una mala gestión por parte de los distintos delegados que por él pasaron, que llevaron las cuentas como entonces se llevaban, en una caja de Farias.
Seguramente acabará siendo mala gestión la adjudicación de obras a Jerecom, o la posible existencia de facturas de empresas distintas por las mismas obras, como ocurrió en el caso del Patronato de Deportes donde aparecieron facturas a cobrar por no se sabe qué servicios , y obligaciones sin respaldo alguno.
Más recientes son los casos de la “expropiación” de las fincas del Altillo, de las “Niñas”, a las que nunca se expropió y que todos engañaron o, el denominado caso de los “Huertos de Ocio”, que finalizará probablemente también como un caso de mala gestión municipal.
Yo no espero nada, aunque dice el refrán que el que espera lo poco, espera lo mucho.

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