viernes, 20 de marzo de 2009

No hay mal que por bien no venga

No hay mal que por bien no venga. Las cofradías se plantean acciones ante la reforma del aborto, posicionándose al lado de los obispos, a los que por cierto, si no me equivoco, deben obediencia.
“¡Las cofradías hacen política!”, escucho decir a algún contertulio en la radio. “¿Por qué protestan ahora y no durante el gobierno del PP que mantuvo la Ley?
Porque las cofradías siempre han hecho política. En Sevilla el Consejo General de Hermandades y Cofradías se plantea llevar a cabo medidas contundentes, a las que habrá que tener en cuenta, ya que podrán extenderse a diócesis cercanas como la de Asidonia – Jerez. No es de extrañar que las hermandades sevillanas provoquen un conflicto. Hay que recordar la historia. A la Hermandad de La Estrella de Sevilla la llaman “La Valiente”, porque fue la única cofradía que procesionó en 1932. El ambiente era muy conflictivo como para sacar los pasos a la calle. En 1933 no salió cofradía alguna por las calles de Sevilla, - la excusa fue la misma-. Pero en 1934, con el cambio de gobierno y la entrada de la derecha, al menos trece hermandades hicieron su recorrido. En las calles nada había cambiado, sólo el gobierno gracias a la abstención en las elecciones de los anarquistas y el voto femenino dirigido por la Iglesia, según las afirmaciones de la mayor parte de la mayor parte de los historiadores. La realidad es que las hermandades y cofradías de Sevilla decidieron hacer profesión de su apoyo a la derecha política y castigar al gobierno de izquierdas.
Cuando hoy nos encontramos ante una campaña contra el Gobierno orquestada desde distintos ámbitos religiosos, no debemos extrañarnos de la posturas que adopten las cofradías. Hay que asumirlas como algo natural, pero hay que tomar nota de ello y ser coherentes con la política y el modelo de sociedad que se quiere, al menos para Jerez. Nunca he entendido la presencia de las autoridades civiles en los actos religiosos y menos aún que un político acuda a hacer una “levantá”. No entiendo los ingentes dineros que se han gastado en Jerez en construcción de casas de hermandad; en busca del voto perdido, una fea costumbre que parece ser ha rescatado el gobierno socialista. No hay mal que por bien no venga, al menos eso deberían pensar los regidores socialistas en Madrid, ya que no hace falta azuzar a ningún Papa Clemente en momentos de crisis; la Conferencia Episcopal Española se basta y se sobra por sí sola.
No hay mal que por bien no venga, y creo que digo bien, porque este acoso al PSOE debería hacerle reflexionar sobre si no es hora ya empezar a tratar a la Iglesia acorde con sus justas medidas. Con tiempo, sin prisas, habría que ir revisando el Concordato con la Santa Sede, no sea que al final estemos entre todos financiando con dinero público las piedras que nos caen sobre el propio tejado.
Menos miedo a las cofradías y a su influencia política porque los gaditanos somos muy nuestros, y como dijo ayer González Cabaña, “los gaditanos nacemos donde nos da la gana”, a lo que se podría añadir: “y votamos lo que nos sale del / los / coño / cojones”. Incluso aunque pertenezcamos a una cofradía.

2 comentarios:

  1. Las hermandades lo que hacen es profesar a la fe y seguimos un Dios de vivos y no de muertos

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