lunes, 30 de marzo de 2009

Un laberinto muy caro


La primera y única vez que estuve en Onda Jerez me pareció un laberinto intrincado y desconcertante. Fue hace unos meses. Acudí para cerrar una transacción comercial con un amigo; vamos, a pagarle un material que le había comprado, y que no hace al caso. Recuerdo que era una tarde desagradable en la que tuve que acelerar el paso porque el cielo por San Miguel amenazaba lluvia. Cuando llegué, y tras pasar el pertinente control de un guardia de seguridad, cogí un ascensor que me dejó frente a una sala más o menos amplia, construida con la típica tabiquería de oficina de hace veinte años. Allí, una joven, sola, en postura nada ergonómica, tenía la cabeza metida en la pantalla del ordenador mientras tecleaba sin pestañear. Ni siquiera se dio cuenta de mi presencia.
Mi amigo tardó todavía unos minutos en llegar. Se tomó su tiempo, pero al final apareció por un pasillo. Me saludó y saludó a la joven que, prácticamente sin alzar la vista, levantó la mano en un gesto que no supe identificar si era un saludo o más bien un “iros de aquí”.
Por el pasillo, mientras miraba unas puertas cortafuego pintadas de azul, le comenté a mi amigo: “¡oye! Yo pensaba que aquí erais más”.
- Aquí por las tardes sólo vienen los curritos. Algunos curritos -, me contestó, y seguimos caminando hasta llegar a un cuarto cerrado con llave que parecía más el cuerpo de guardia de un viejo cuartel que un despacho de un medio de comunicación. Tras cerrar la puerta, este hombre empezó a “relatar”; y digo “relatar” porque no paró de hablar sobre lo mal que estaban en la televisión municipal; la falta de personal que padecían y sobre el hecho de que por allí no apareciese directivo alguno por las tardes.
- Ya será menos -, dije.
- ¡Qué no? Ven y verás-.
Le pagué los filtros para la cámara y me acompañó de vuelta al ascensor. - ¿Ves esas puertas cerradas? Pues esos son los despachos de dirección. Vente “pa” bajo si tienes tiempo-. Bajamos a la primera planta, que es la zona de administración. Nos recibió una sala de espera en penumbra y un pasillo que calculo paralelo al del piso superior.
- Mira, ven. Este es el despacho del “Royal”-. Frente a nosotros había unas puertas de cristal, como las de una tienda, cerradas con un candado al pie de esos que usan los comerciantes. Tras los cristales, varias mesas y varias puertas de distintos despachos. Me recordó una galería comercial en horario de cierre.
- ¡Ves!, pues siempre es así. ¿Quieres que te enseñe más?-. Le dije la verdad: “no”, aunque me hubiera gustado ver más cosas porque me gusta el mundo de la imagen, pero me tenía la cabeza como un bombo hablando de lo mal que les iban las cosas, de lo que no le pagaban y de que allí no hubiera responsable alguno por las tardes. Cometí el error entonces de preguntarle por los proyectos que se anunciaban a bombo y platillo, y prosiguió con su diatriba casi revolucionaria, pero esta vez a las puertas de la calle mientras me fumaba un cigarro, y pensaba, - por lo menos tú no trabajas mañana, tarde y noche-.
- Si quieres, te vienes mañana y verás como todo está igual-, me dijo antes de despedirnos.
Como es natural, no fui al día siguiente. Cuando me marché, no sé si influenciado por la perorata catastrofista de mi amigo, la visita me dejó una sensación de abandono, como la que se tiene al entrar en un edificio de oficinas donde sólo hay algún que otro empleado haciendo horas extras. Hoy he vuelto a tener esa sensación tras escuchar hablar del déficit de la televisión municipal y de la T.D.T. - que vendrá bien al ayuntamiento, porque desde que tengo el aparatito en casa no la veo, antes tampoco-.
Dicen que a veces la primera impresión es la que cuenta, y a mí la televisión municipal me pareció un laberinto extraño, vacío… y muy caro, del que al PSOE le va a ser muy complicado salir.

3 comentarios:

  1. Hola Moncho. Recibí un mensaje tuyo en Xerezfera, aunque no pude acceder a él, no sé si lo borrarias. Me gustaría que te unieses a nuestra red de blogs:

    http://xerezfera.ning.com/

    Saludos

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  2. UN LABERINTO MUY CARO... PERO CARO... AHORA, SEGURO QUE RENTABLE PARA MUCHOS DE LOS QUE SE CONCOEN TODOS LOS RECOVECOS. LA JOVEN DEL ORDENADOR NO CREO QUE SEPA NI DÓNDE ESTÁ LA SALIDA DE EMERGENCIAS.
    EN FIN... A LO MEJOR ALGÚN DÍA LLEGA ALGÚN TESEO QUE ACABA CON LA VIDA (Y LA VISA)DEL MINOTAURO.

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  3. Suscribo cada una de las palabras que has escrito. Yo también conozco Onda Jerez, y es verdad, se tiene esa sensación.

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