martes, 3 de marzo de 2009

Vamos camino de la exclusión social

Es una sangría, un suma y sigue que de momento parece no tener fin. Los últimos datos del paro, con 725 desempleados más en Jerez , 3.253 en la provincia y 29.242 en toda Andalucía son una monstruosidad a la que hay que poner fin, y sólo se le puede poner fin poniendo rostro a cada uno de los desempleados.
Los sindicatos han salido hoy a la calle en Cádiz para seguir reivindicando el derecho al trabajo, a las prestaciones sociales y su ampliación, porque los trabajadores ni deben pagar la crisis ni pasar del desempleo a la exclusión social.
Los sindicatos salen a la calle exigiendo trabajo y prestaciones, pero también para canalizar la rabia y la desesperación de quienes ven que su vida se paraliza en espera de tiempos de bonanza. Pero ante este ritmo de destrucción de empleo habría que preguntarse cuánto tiempo va a aguantar la calle. Hay expertos que aseguran que la crisis no tocará fondo hasta final de año, que la destrucción de empleo seguirá al mismo ritmo hasta 2010, eso supondría otros 7.000 parados en Jerez; algo inasumible.
Además de la ampliación de la protección por desempleo, de las ayudas a las Pymes, de los fondos de garantía bancarios y de las obras públicas, el Gobierno debería empezar a pensar en establecer medidas de ayuda a las familias, ya que vuelven a ser las familias las que amortiguan los impactos de la crisis, con el agravante de que sus economías están muy resentidas por el apoyo continuo que han tenido que prestar a los hijos mileuristas para afrontar las hipotecas.
Es momento de estudiar si es aplicable una rebaja impositiva para los asalariados. Es momento de buscar fórmulas para que las energías sean más baratas para los españoles, y tomar medidas para que los productos de primera necesidad no se encarezcan hasta un 1.000% en las góndolas de los hipermercados.

2 comentarios:

  1. Habría que analizar en profundidad el papel que están desempeñando los sindicatos.
    Ellos no sacan las castañas del fuego, se las comen directamente.
    El parado que tiene que mantener a una familia no puede entretenerse en negociaciones que jamás llegan a ninguna parte y solo benefician a los mismos.
    No sirve de nada que a alguien se le llene la boca de "derechos" cuando no cumple con sus "obligaciones".
    El que paga come castañas, el que no, solo huele el tufillo que desprenden mientras las asan.
    Este comentario lo colgué en el blog de Paco Camas sobre su artículo "¿Quién saca las castañas?". Sigo pensando lo mismo, la situación pasa por una limpieza integral de algunos (no digo todos) los que nos representan.

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  2. Gracias Laura, pero soy de los que piensan que sin sindicatos la cosa iría peor, simplemente por aquello de divide y vencerás. Es cierto que he visto utilizar el sindicalismo en beneficio propio o, de algún partido u organización concreta; pero también he visto todo lo contrario. Hay mucha gente que merece la pena. Lamento, por lo que parece, que te hayas encontrado con la cara desagradable de los sindicatos.

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