miércoles, 6 de mayo de 2009

Se llama Coco


Se llama Coco, como el monstruo de las galletas, que por cierto desayuna todos los días. Este bandido, con pañuelo al cuello incluido, cuenta entre sus mayores hazañas con el ataque a un plato de gambas, que luego defendió como si en ello le fuera la vida; el robo de dos hamburguesas, de esas que les llaman “menú” porque llevan un cartucho de patatas fritas. En su carrera delictiva cuenta además con el asesinato de dos agapornis durante unas vacaciones en que lo dejé en una residencia para animales – no contaban en el centro con que este desaprensivo es capaz de saltar por encima del metro setenta-. Fue el mismo verano en el que, según me dijo la propietaria del centro, perdió la virtud.
Pese a todo, es el único ser en el mundo que salta de alegría cuando me ve. Me negué a cortarle el rabo cuando nació, y me encanta ver cómo lo menea mientras bajo las escaleras por la mañana… si no ha sido capaz de quitar la valla por la noche y me lo encuentro a las puertas de mi cuarto.
Es listo, es cariñoso, es coscón, es celoso; es muchas cosas por meritos propios, y hoy he decidido convertirlo en un perro bloguero.

2 comentarios:

  1. Este bandido a buen seguro que será un amigo fiel, y que nunca te dejará sólo, ni te fallará cuando lo necesites. Un saludo a Coco, también de mi perro, Chovi.

    ResponderEliminar
  2. ¡Qué te voy yo a decir de un ser tan guapísimo como Coco! Pues que él, y todos los que son como él, se merecen ser así de bandidos...porque ellos si que son de los buenos, de los auténticos...
    A ver cuando Coco y Laura se conocen.

    ResponderEliminar