lunes, 13 de julio de 2009

Los vampiros sí existen


Los vampiros existen, yo los he visto y los he padecido. No te chupan la sangre, pero te dejan marchito, sin fuerzas y sin ánimos.
Soy completamente agnóstico y jamás he creído en teorías energéticas, auras y demás, por eso tampoco creo en los vampiros energéticos, aunque haya miles de páginas escritas sobre este tipo de individuos. Creo, más bien, que se trata de personalidades manipuladoras que probablemente tengan un encuadre psicológico definido que desconozco, pero de las que hay que protegerse como si de auténticos vampiros se tratara.
Por la experiencia que tengo, estas personas comparten una serie de características comunes por las que se las puede reconocer: son manipuladoras y tratan de alcanzar sus objetivos asumiendo el papel de víctimas. Ese simple hecho no las diferencia de otras personalidades manipuladoras; en este caso además tienden a dramatizar llegando incluso a mantener una actitud histriónica; son habladoras hasta el aburrimiento y tienen la insana costumbre de interrumpir cuando alguien habla para contar su experiencia, negativa, relativa al asunto sobre el que gire la conversación.
Aprendí a reconocer a estas malas influencias hace mucho tiempo, y con la pérdida de pudor que sucede con la suma de los años, a ponerlas en su sitio.
Hoy he querido traer esta advertencia aquí para que quien lo lea comprenda que la vida es preciosa, y muy breve como para malgastarla junto a uno de estos individuos; seres siniestros que con la edad llegan a ser monstruos a los que no se les puede clavar una estaca… o quizá sí.

3 comentarios:

  1. Totalmente de acuerdo contigo, me los he encontrado, y digo los porque han sido hombres en mi caso. Te chupan la energía, pierdes hasta peso. Lo que pasa que ya con cuarenta años uno tiene la facultad de verlos venir.
    Pero te dejan seco. Sobre todo mentalmente. Necesitan aniquilar para sobrevivir. Y la mejor estaca, en mi caso, fue decir: ¡NO! alto y claro. Saludos, Alfs.

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  2. Yo diría que este tipo de personas se camuflan de "víctimas". Es decir, sus metas las consiguen a través de una estrategia basada en una imagen ficticia; realmente se creen "seres superiores". El victimismo, de diccionario, es algo que no va con ellos, muy al contrario: el egocentrismo, la arrogancia, el despotismo, la prepotencia, la falsa amistad y confianza son sus armas para apoderarse de ti.
    Cuidado con los que dan lecciones cuando deben recibirlas.

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  3. Hmm buenoyo vivi una experiencia parecida a la tuya grax a Dios me eh recuperado ellos son cm perosonas falsas algo asi

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