jueves, 10 de septiembre de 2009

O el gobierno municipal cambia el modelo, o el modelo cambiará al gobierno


El problema de la fábrica de botellas no es otro que el de la globalización. Protestamos porque la multinacional Saint Gobain especula y cierra una fábrica con más de cien años. Si en lugar de ser en Jerez el cierre fuera en otra parte del mundo, y en lugar de ser una multinacional francesa fuera española, no diríamos nada.
En Andalucía en general y en Jerez en particular tenemos dos problemas endémicos: uno, la falta de formación de la población, incluida la burguesía rural (no voy a repetir la frase de Caballero Bonald de que, “Jerez es un pueblo de catetos”), y dos, la falta de sentido patriótico o nacionalista de la clase burguesa, que vende y ha vendido siempre al mejor postor sus herencias y con ellas los medios de producción – siempre es mejor vivir sin dar un palo al agua-. Dejar los medios de producción en otras manos es echar una soga al cuello de la población; basta con mirar a los países del Tercer Mundo.
Esta clase burguesa, cateta, que sirve de modelo al resto de la población, tiene conciencia de clase, pero no tiene conciencia de patria, no contempla al resto de los paisanos como ciudadanos que forman parte de un proyecto, sino como simple fuerza laboral.
Los políticos tienen la responsabilidad de acabar cuanto antes con la falta de formación por una parte, y con el modelo burgués cateto en lugar de reproducirlo y alentarlo; de lo contrario, quienes pueden desaparecer son los políticos de los partidos tradicionales.
Cuando un empresario invierte y revierte parte de sus ganancias en su pueblo, es admirado y querido. Si un día decide dedicarse a la política contará indudablemente con grandes apoyos, sobre todo en el ámbito local.
A nadie escapa la reconstrucción de "Rumasa", con "Nueva Rumasa", la creación de la Fundación Teresa Rivero, que lleva el nombre de la matriarca de la familia Ruiz – Mateos, las dádivas que reparte entre las hermandades, cofradías, asociaciones, comedores de auxilio social - vamos, un movimiento chavista, pero de signo contrario-. Una familia símbolo de lo que fue Jerez en otra época. ¿Alguien ha pensado qué pasaría si un día sus herederos se plantean dedicarse a la política?

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