miércoles, 20 de enero de 2010

Santos por un día


Leo, con tintes casi milagrosos, el rescate de dos niños atrapados en un edificio de Haití, siete días después del terremoto. Rescatados por los bomberos de Nueva York, y trasladados a un hospital de campaña israelí; y pienso – obviedad absoluta-, qué grande es la hipocresía humana, que corre a socorrer a los desamparados de una tragedia con el mismo ejército que mantiene bloqueada la Franja de Gaza, privando de alimentos a unos niños en un acto genocida que intenta que crezcan desnutridos para que no se desarrollen fuertes e inteligentes, no sea que se conviertan en peligrosos enemigos.

1 comentario:

  1. ¿Por un día? Yo diría que por la media hora que dura un telediario. O menos, si no te gusta ver las noticias.

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