jueves, 19 de agosto de 2010

El tiempo lo cura todo

Hoy me han llegado tres correos de un antiguo trabajador de ayuntamiento, al que no puedo llamar compañero, porque nunca lo fue. Tal y como los he leído los ha borrado, y acto seguido he borrado el número de teléfono que todavía conservaba en la memoria del móvil. Desconozco si lo volveré a ver alguna vez, ni lo sé, ni me importa. Por lo que he podido leer de él, sé que trabaja como un loco, y eso que siempre estaba de baja porque decía que no podía trabajar. Está visto que el tiempo lo cura todo. Espero que el tiempo me cure también de su “irreparable pérdida”… ¡Vaya, si ya me he curado!

2 comentarios:

  1. En realidad, Vuestro escrito habla de consecuencias, no de causas,... por tanto,... no puedo daros mi opinión,... pero si os puedo decir que, en mi caso, he aprendido con la edad a ser más sincero conmigo mismo y con los demás,... y a quitarme lastres,... por lo que leo,... Vuestra Merced va por ese camino.

    Gestos irreparables variados.

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  2. Muy bien hecho. Esas direcciones y esos teléfonos pesan en el ordenador y en el móvil.
    Así dejas hueco para los amigos de VERDAD.

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