miércoles, 15 de septiembre de 2010

Con septiembre llega el "impuesto revolucionario"


Con la ilusión del reencuentro, han comenzado hoy más de 875.000 niños la ESO y el Bachillerato en Andalucía. Con es ilusión y con la mochila repleta de libros que cuestan entre 250 euros para la enseñanza obligatoria y 300 para el bachillerato.
Con la llegada de septiembre los padres tenemos que pagar, y seguimos pagando el “impuesto revolucionario”, y los chicos y chicas, el coste sobre sus espaldas del peso de este impuesto; porque los libros no son gratuitos. Los libros en Primaria y Secundaria Obligatoria cuestan 40,5 millones de euros a la Junta de Andalucía, y una media de 300 euros por niño a los padres en Bachillerato. Ahí tiene el presidente de la Junta, José Antonio Griñán, de donde recortar, en lugar de hacerlo de los salarios de los empleados públicos, sobre todo porque cada euro que se paga en la compra de un libro es capital que se trasvasa directamente a otras comunidades, fundamentalmente a Madrid y Cataluña, sedes de Prisa y el Grupo Planeta.
Se dice pronto, 40,5 millones de euros en la “gratuidad” de los libros, más lo que aportamos los padres y madres.
Proyectos educativos
El coste de los libros, cuantos más mejor, viene determinado lógicamente por el coste de producción por unidad, que se determina por los costes de material, fabricación, personal e investigación… ya que la creación de un libro de texto tiene detrás un amplio equipo de profesores, pedagogos y psicólogos que determinan los contenidos… incluso los de un cuadernillo de Educación Física para colorearen Primaria, que se vende al precio de un buen libro de literatura o a la mitad de lo que me costaba un libro de la carrera. Pues bien, la Junta de Andalucía cuenta con los “centros de profesores”, donde profesionales muy cualificados elaboran y analizan materiales curriculares, y bien podrían elaborar los libros para nuestros niños. Hay también institutos públicos cuyos claustros trabajan con textos y ejercicios digitalizados que son accesibles a través de Internet. Estos claustros son muy capaces de elaborar los libros y materiales que necesitan los alumnos de Secundaria.
Soporte
Visto que es posible prescindir de los equipos de las grandes editoriales para tener un material de calidad, tan solo restaría que los libros, fichas y cuadernillos que llevan nuestros hijos sobre sus espaldas quedaran compilados en un CD o en un DVD, donde tendrían cabida tanto textos como imágenes y vídeos, que podrían llevar en la misma bolsa de un portátil, lo que contribuiría además a utilizar menos papel.
No es una idea novedosa, de hecho el Instituto Mare Nostrum de Alicante ya la ha puesto en práctica… claro que la dirección del centro no debe tener miedo a las repercusiones e influencias mediáticas de grupos como Prisa o Planeta, a los que los políticos temen más que una vara verde, y a las que no piensan restar un solo euro, por lo que los padres y madres seguiremos pagando año tras años el “impuesto revolucionario” y la Junta de Andalucía haciendo frente al gasto público.

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