lunes, 1 de noviembre de 2010

Un regalo para los descerebrados que en Jerez vociferan a favor de su propia ruina

El pájaro herido de una flecha



Una pesadilla cualquiera

Un Pájaro inocente,

Herido de una flecha

Guarnecida de acero

Y de plumas ligeras,

Decía en su lenguaje

Con amargas querellas:

«¡Oh crueles humanos!

Más crueles que fieras,

Con nuestras propias alas,

Que la naturaleza

Nos dio, sin otras armas

Para propia defensa,

Forjáis el instrumento

De la desdicha nuestra,

Haciendo que inocentes

Prestemos la materia.

Pero no, no es extraño

Que así bárbaros sean

Aquellos que en su ruina

Trabajan, y no cesan.

Los unos y otros fraguan

Armas para la guerra,

Y es dar contra sus vidas

Plumas para las flechas.»

(Félix María Smaniego)

Así van a acabar algunos, que de necios es tirar piedras contra el propio tejado y dar armas al enemigo. Queda claro en esta fábula de Samaniego, pero en Jerez, entre lerdos, mentes abyectas y gentes de nula formación, van a abrir el portón al enemigo. Pues bien, como dice un  refrán: "ten cuidado con lo que deseas, puede convertirse en realidad"






1 comentario:

  1. Bien elegido el poema, mi Señor,... bello en su forma, triste en su esencia.

    Triste destino el del ser humano, incapaz de aprender de sus propio errores, y caminando hacia su autodestrucción.

    En todo caso,... siempre es un placer vistaros en Vuestra casa.

    Gestos desencantados variados.

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