domingo, 20 de marzo de 2011

Vivimos en Matrix, otros en Jerez



Imagen del paso elevado del tren desde el suelo... me ha dado por ahí
 Recuerdo que hay una máxima en comunicación que dice que lo que se publica existe y lo que no se publica no existe. En principio es aceptable, pero; tiene sus peros...
Una de las consecuencias que plantea esa máxima es la creación de una realidad paralela a la realidad o realidades de una comunidad. Esa consecuencia se convierte en problema cuando, quienes la construyen, los periodistas, la asumen como única y verdadera, sobre todo, porque son tantas horas de trabajo las que tiene las plantillas de los medios que la realidad paralela que crean se convierte en realidad existencial. Además, el temor a la equivocación, a no ofrecer lo que realmente interesa a los ciudadanos, lleva a los medios en general a observarse unos a otros, para acabar dando prácticamente las mismas noticias, lo que produce un efecto de refuerzo.
Este es el panorama, y la realidad paralela funciona cuando los medios de información de una comunidad tienen una amplia difusión dentro de la misma y cuando además existe un fluir constante de comunicación entre los ciudadanos y los medios.
Matrix
Principal arteria de la realidad paralela.
Bien, pues un pequeño grupo de jerezanos vivimos en Matrix. Una realidad paralela delimitada por las calles Consistorio, plaza del Arenal, Caballeros, Larga, rotonda de Los Casinos, Cristina y calle Sevilla. En estos límites empieza y acaba el mundo paralelo. En estos límites se decide qué es y que no es noticia, y los mismos actores son interpelados siempre para recabar su opinión sobre temas muy diferentes, empobreciendo la ya de por sí pobre información.
En esta realidad paralela, que origina sus propios problemas, preocupaciones y soluciones, no hay comunicación entre los ciudadanos y los medios, no hay retroalimentación. Como ejemplo de distancia entre los medios y la ciudadanía tenemos la situación de los trabajadores municipales, que cuentan con el apoyo mediático en sus reivindicaciones, pero que no cuentan con el más mínimo apoyo en las calles. Para los ciudadanos la solución de la deuda del ayuntamiento pasa porque echen "a esos que llevan años chupando del bote a la calle". Expresión que recoge gráficamente lo que afirman los entrevistados en algunas encuestas. Lo mismo ocurre con el conflicto de los autobuses urbanos, donde las iras de la población se centran por primera vez después de años de conflictos, contra la propia plantilla.
Ejemplo del distanciamiento entre la población y los medios también se da en el ámbito cultural, con una escasa o nula información cultural, salvo en determinadas épocas del año, y con los patios de butacas llenos. Ni que decir tiene que, por el contrario, la gran mayoría de los acontecimientos cultutrales sobre los que se informa cuentan con una escasa o nula participación de público, pero encuentran eco porque las instituciones, ya sean públicas o privadas, que los ofrecen cuentan con su propio gabinete o personal de prensa.
Hay eventos absolutamente relegados, como es el caso del carnaval, que al parecer en Jerez no tiene seguidores, pese a que son miles los jóvenes y no tan jóvenes que acuden a Cádiz disfrazados los fines de semana de carnaval...
Sorprendió mucho hace unos años la encuesta que realizó la Escuela de Relaciones Laborales sobre la Zona Sur, una encuesta en la que los vecinos mostraban un alto grado de satisfacción con el entorno en el que vivían...
Es sorprendente la victoria de COAG en las elecciones a la Comunidad de Regantes, un cambio en la tendencia de los comuneros que nadie detectó...
Podríamos seguir así, dando ejemplos para los que no hay explicación durante muchas más líneas, pero como ya no se lee un artículo de más de doscientas palabras supongo que no es necesario seguir.
Respuestas
He dicho que hay numerosos ejemplos de "sorpresas" para las que no hay explicación. Pues sí, si que hay explicación, y las respuestas están encerradas en las características que tienen que tener los medios de comunicación para que la realidad paralela que crean tenga amplias coincidencias con las realidades de la sociedad en la que están inmersos; a saber: retroalimentación, es decir, participación y contacto con los ciudadanos, y amplia difusión. Para mí está claro que los medios en Jerez no cumplen ninguna de las dos características, lo que me lleva a concluir que la capacidad de influencia para algunos es mínima, y para otros es nula.
Conclusión
En definitiva, y volviendo a la máxima que expresaba al principio, "lo que se publica existe", si yo he publicado esta entrada en mi blog, debo deducir que todo el mundo en Jerez y fuera de Jerez conoce mi teoría sobre la influencia de los medios en nuestra comunidad, o quizá, conociendo que el promedio de visitas diarias a mi blog es de cuarenta, debería concluir que,  el que no existe es el blog. Juzguen ustedes mismos.

2 comentarios:

  1. La realidad paralela existe. Lo real exste y la realidad no es más que una interpretación de lo primero. La honestidad periodistica pocas veces depende de los periodistas y demás trabajadores de un medio de comunicación, es más, depende siempre de la propiedad.
    Cuando la propiedad es pública, ¿es posible plantear un cambio donde todos y todas tengan cabida? A lo mejor ahí, los profesionales de la información, pueden decir algo para trasladar una realidad lo más honesta posible.
    Si este blog lo leen 40 y eso 40 hablan con otros tantos y entre todos quizá en algún momento estimen que es posible otra forma de comunicar.
    Ahora bien, ¿no estamos sobre valorando el poder de los medios hoy en Jerez? ¿Leen los periódicos los jerezanos?

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  2. Jerez es una ciudad-almacen. Viven en sus barrios, y salen al centro para la semana santa, van al cercado de la feria, y compran en el cercado de luz shopping. Todo Jerez es una ciudad desubicada.

    Magnifica entrada

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