martes, 3 de mayo de 2011

La eutanasia casera no funcionó


Hoy he ido a ver a mi suegra, que al contrario que los tópicos es una persona a la que aprecio muchísimo. Me ha reconocido en la cama del hospital, con una inmensa sonrisa y extendiendo los brazos. Sorprendentemente, después de una semana tras un derrame cerebral masivo, ha vuelto a hablar, a mover todos los miembros de su cuerpo, y sobre todo, a razonar.
A este punto ha llegado después de practicar lo que ella llamaba "eutanasia casera"; o lo que es lo mismo, no tomar la medicación prescrita por el médico después de un primer ictus. ¿Qué lleva a una persona afable a no querer seguir viviendo? En el caso de esta bendita señora la respuesta es fácil, cincuenta años de de vida conyugal con el ser más egoísta que me haya echado jamás a la cara y, una formación religiosa terrible, de familia bien de las de entonces, donde la resignación es una virtud y una prueba que nos manda el Señor. Cincuenta años de tortura psicológica y ni un solo mecanismo para buscar soluciones sin ganas de vivir a cualquiera.
Hoy he ido a visitar a mi suegra al hospital, y he pasado seis horas en casa de mi suegro... me he ido a hacer unas compras, a tirar la basura y no sé qué más, por no estrellarle algo en la cabeza, ¡y sólo han sido seis horas!
Pienso, cuánto mal ha hecho la educación cristiana a nuestras madres y abuelas, a las que el único camino que inculcó fue el del aguante y resignación. Esa educación sólo pude calificarse como un contradiós.

3 comentarios:

  1. Bonito homenaje. Bonita crítica. Un abrazo.

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  2. No te puedes ni imaginar cuantos años de incoherencia y de terrores nocturnos, nos lleva a las mujeres podernos sacudir esa educación nacional-católica.
    Aunque a las de la generación de tu suegra más, a las que vinimos después nada nos ha resultado fácil, y lo peor es que incluso inconscientemente seguimos transmitiéndolo a nuestras hijas e hijos.
    Me alegro que tu suegra esté mejor!
    Un abrazo!

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  3. es tan solo mi opinión...quizás si tengás razón. Pero no se trata de resiganción a convivir el resto de tu vida con alguien que es egoista. A la hora de formar una pareja la idea es esa...pareja dos en uno. Cosa que el tradicionalismo nunca lo entendió el machismo menos...La idea de Dios sé desvirtuó de manera que ahora nadie quiere comprometerse y a la hora de hablar "hasta q la muerte nos separe"...es mala palabra al igual que tolerancia. Autoridad en la familia es la pareja, el respeto; mutuo. El amor; a regarlo todos los días. Por supuesto que antes era terrible y las consecuencias son éstas como las que vivís con tu suegrita y el que los jovenes lo unico que busquen es noches de sexo...me apena, aun sigo siendo romántica y espero ese verdadero amor que, lamentablemente escasea!!!.

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