miércoles, 1 de junio de 2011

Inkompetent

"¡A la cárcel ha venido a robar!" la ministra de Protección al Consumidor y Agricultura, Ilse Aigner. Los españoles no inventamos el adjetivo incompetente porque antes lo inventaron los romanos, pero , para el caso, como si lo hubiéramos hecho. A nosotros que de incompetencia sabemos más que nadie, que la hemos sufrido desde que el mundo es mundo, no nos pueden venir con zarandajas ni jugarnos al despiste. Van dieciséis muertos, mil quinientos afectados, trescientos sesenta y cinco sólo este miércoles y el Gobierno alemán no tiene ni puñetera idea de cómo se ha producido la contaminación. Es para tener miedo. Ahora la ministra alemana, que supongo que dimitirá después de la catástrofe alimentaria, afirma que la administración germana no actuó mal porque halló patógenos en dos muestras de pepinos españoles, aunque no de la cepa mortal. ¿Cómo sabe la ministra que los pepinos analizados eran españoles? Muy fácil, porque las hortalizas españolas van etiquetadas desde origen con toda clase de información sobre el productor, origen, fecha de envasado, salida, peso, calibre, calidad y certificación sanitaria en origen. ¿Sabe la ministra cuándo se contaminaron los pepinos objetos de la muestra? No, no lo sabe, pero como todos los incompetentes buscan un culpable, necesitan un culpable para eludir su propia responsabilidad. Señora Aigner, la responsabilidad, no ya de las pérdidas de los agricultores españoles, sino de la pérdida de vidas humanas, que es mucho más grave, es suya, y eso sólo tiene una definición.

No hay comentarios:

Publicar un comentario