miércoles, 29 de junio de 2011

Onda Jerez inicia una ilusionante experiencia de autogestión

Me ha sorprendido mucho el hecho de que algunos empleados de Onda Jerez están hasta contentos por asumir el “reto” de hacer frente a la viabilidad de la empresa. Los trabajadores han celebrado hoy una asamblea para conocer el contenido de la reunión celebrada entre el comité de empresa y la alcaldesa el pasado lunes. Parece que la iniciativa del Partido Popular de promover la autogestión de Onda Jerez – allá te la compongas, que sería la mejor definición -, no solo no los ha desmoralizado, sino que muy al contrario, parece haberlos enardecido – no deben conocer la diferencia entre autogestión y autosugestión -.


Sobre los hombros de los trabajadores de Onda Jerez va a recaer la responsabilidad de sacar adelante la emisora municipal en el peor año de la crisis y, después de veinte años en los que los políticos han sido incapaces de encontrar una solución al déficit estructural de una empresa que ha servido para mayor gloria del político de turno - que no tenía por qué ser el alcalde o alcaldesa del momento-.

El Partido Popular le da un año de vida a la tele municipal con una nueva ampliación de capital. Un año de vida y de paz social para preparar las elecciones generales y autonómicas; después Dios dirá.

Difícil tarea tienen por delante los empleados para enmendar una situación a la que se ha llegado tras veinte años en los que los recursos económicos, materiales y personales se han dedicado a un NO-DO tedioso e improductivo que ha dado al traste con buena parte de la audiencia.

Ni que decir tiene que la utilización del medio no se ha limitado a la propaganda política. Hoy el problema lo tienen los empleados de esta empresa municipal, no quienes utilizaron la tele como puerta trasera de entrada al ayuntamiento. Hoy, con independencia de quienes desarrollan su labor en Prensa del ayuntamiento, los podemos saludar en la delegación de Economía, en la de Bienestar Social, Cultura,  Infraestructura, en el Departamento Jurídico, e incluso en Protocolo, y digo hoy.

El problema lo tienen los trabajadores, que no han participado en la política de contratación que ha ido incrementado la plantilla sin justificación y con independencia de las necesidades de producción, que ha permitido además “consolidar” en sus puestos a personas que de ningún modo habrían pasado siquiera el período de pruebas en una empresa privada.

La herencia, con un alto coste de personal, gracias a la dignificación de la plantilla acometida desde 2005, año en el que comenzó la equiparación salarial con el ayuntamiento, es terrible porque la ausencia de cualquier criterio empresarial en la toma de decisiones ha llevado a la empresa a no realizar las necesarias amortizaciones de capital, por lo que los equipos están obsoletos.

No es posible echar la culpa del coste a los sueldos de los trabajadores, basten dos ejemplos; Onda Jerez acumulaba pérdidas a finales de los años noventa del orden de 1.000 millones de pesetas pese a contar con personal sin contrato y con sueldos que oscilaban entre las 75.000 y 100.000 pesetas mensuales, de hecho era indignante escuchar fanfarronear en las reuniones de gerentes al de Jecomusa con la cantinela de que tenía personal que cobraba 60.000 pesetas.  Dos, en 2003 la empresa llegó a tener una gerente y tres adjuntos a gerencia…

Bonita herencia tienen los empleados de Onda Jerez para sacar adelante en un año, entre la indignación de una ciudad que solo ve en la tele otra roncha más en las arcas municipales. Que Dios los pille confesados…

1 comentario:

  1. Lo peor de esta aldea es la impunidad con la que se mueven-es un decir,pues no hacen ni gans de comer-esos que se ven cada dia con sus bolsitas de boutique en horas de trabajo(¿eso que es?)...son los llamados hijos del dueño y a algunos les basta un pregoncito o la presentacion de un acto litúrgico para tener todas las bendiciones de los poderes fácticos que les apadrinará de por vida aunque no justifiquen el dinero que cobran de los impuestos ciudadanos.- Y así de por siempre... hasta que la falta de recursos los mande a la puta calle que se lo están ganando a gritos.

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