viernes, 28 de febrero de 2014

A los hijos de buena estirpe

La misma foto de siempre
Hijos de buena estirpe: recordad que lo que hace que seáis quienes sois está en la esencia de vuestra propia naturaleza; en el A.D.N. que dispone el color de los ojos, la altura o la complexión física; así como los caracteres psíquicos: la inteligencia, la sensibilidad o la actitud para la música o las artes. Recordad pues, que la desigualdad está en la esencia misma de los hombres... Desconfiad de quienes proclaman una igualdad que no existe en la naturaleza, que no existe entre los animales ni entre los hombres. Pero yo so digo más. Esas desigualdades no son casuales. No es el caos el que impone el orden, ni puede ser una mutación genética la que dé la capacidad para componer una sinfonía. Esas alteraciones, esas diferencias, esas desigualdades responden a un propósito, y ese plan solo puede ser obra de Dios.
Alabemos pues al Señor que hizo poderoso al poderoso, noble al noble, que dio al rico sus riquezas y al pobre resignación. Rechazad pues esta abominación en forma de democracia, porque nos pretenden a todos iguales; iguales contra la naturaleza, en definitiva, iguales contra Dios.

Combatir

¿Qué podemos hacer ante esta ola de sinsentido igualitario?
¡Combatir! Combatir con las armas con las que, por desgracia, hoy nos ha tocado defendernos. Así, al intento plebeyo de enjuiciara la hija de una noble estirpe, oponed al Fiscal y a cuantas instituciones del Estado estén  bajo vuestro mando, porque este juicio contra una infanta, que lo es por descender de estirpe regia, por ser hija de rey, en definitiva por la gracia de Dios (ya que Dios utiliza cualquiera instrumento a su alcance para establecer su orden, incluido Franco), es un juicio contra Dios.
Entended pues, que haya que defender la obra de Dios de los ataques de estos comunistas y socialistas. Entended que no se apliquen recortes a quienes mantienen el mensaje de Dios; es más, entended que su mensaje sea obligatoriamente introducido en las aulas para que todos puedan conocerlo, porque tienen el derecho y el deber de conocer cómo es el mundo en el que les ha tocado vivir y saber cuál es su lugar en el mundo.

Reprimir

Entended que si las desigualdades humanas están en la genética del hombre, y es la genética y las capacidades que concede, por voluntad de Dios, las que sitúan a cada cual en el orden social que le corresponde, las protestas contra este orden natural son protestas contra Dios, y por tanto han de ser reprimidas; aunque recomiendo que se haga sin desmanes, pues es bien sabido que la gente baja y descomunal es de suyo pendenciera y no puede deshacerse de su ruin naturaleza.

Sed caritativos

Hijos de buena estirpe: abominad de los subsidios, que vuelven perezosos a quienes la naturaleza hizo inclinados hacia la tierra, como a las bestias, y a los placeres que los sumen en la indolencia y la estulticia. Pero sed caritativos, porque la caridad ennoblece a quien la practica y socorre al necesitado,al que no empuja a la ociosidad,puesto que, al no ser más que un acto único, no conforma en el desdichado la idea de que habrá más limosnas en el futuro.
Hijos de buena estirpe, alabad al Señor y dad gracias, porque Él dio poder al poderoso, nobleza al noble, riqueza al rico y resignación al pobre para que cada cual ocupe su lugar en el mundo, según su naturaleza.
Es palabra de Rajoy.
¡Alabado sea el Señor!

domingo, 16 de febrero de 2014

¿Creen en el derecho a la vida?

Jorge Fernández Díaz, ministro del Interior.
¿Cree de verdad el ministro del Interior que los quince inmigrantes fallecidos en la frontera de Ceuta tenían derecho a la vida? Si es así, ¿no cree el señor ministro que la primera obligación de la Guardia Civil es la de preservar la vida de esos inmigrantes?
Estas son preguntas muy sencillas de responder, pero cuyas respuestas sólo dan lugar a una conclusión: quienes dieron las órdenes de repeler la entrada de los subsaharianos lo hicieron con total desprecio por la vida humana.
Al desprecio absoluto por la vida que representa tratar de disuadir a una persona, que está en el agua, de que alcance la costa (que es lo más grave en todo este asunto) hay que añadir además el desprecio absoluto a la inteligencia de los españoles al concluir que se actuó con "proporcionalidad" ante la avalancha que se avecinaba, y terminar asegurando, como Gobierno, que hay que mejorar la ley de extranjería. ¡Habrá mayor brutalidad que la indiferencia ante la pérdida de vidas humanas? Todo ello adornado con las estúpidas referencias a los cadáveres aparecidos en la playa de Marruecos y los encontrados en nuestras aguas,en una bufonada para diferenciar "sus muertos" de "los nuestros..."
Ríos de tinta para explicar una acción policial cuando, insisto, basta con contestar una sola pregunta: ¿cree el Gobierno en el derecho a la vida?





jueves, 6 de febrero de 2014

Comienzan las obras de Santiago con una "mínima aportación popular"

Visita del obispo, José Mazuelos y la alcaldesa, María José García Pelayo a las obras que Tragsa ha iniciado este jueves en la Iglesia de Santiago
Empieza a no ser extraño ver a una empresa pública dedicada a la creación de infraestructuras agrarias y marinas trabajar en Jerez. Empieza a no ser extraño verla asfaltar las calles o incluir entre sus proyectos la mejora del cementerio de la ciudad. Lo que sí que comienza a ser extraño es que Tragsa inicie la rehabilitación de la Iglesia de Santiago tras un acuerdo firmado el pasado mes de noviembre con un particular, el Obispado, propietario del templo. No es mala idea esa de buscar carga de trabajo para las empresas públicas, ni que el dinero que el Estado entrega a la Iglesia retorne al erario público. Lo que me resulta extraño es que se inicien unas obras con un coste superior a los 2.300.000 euros,  que van a ser financiadas con donativos de la población, con tan solo una recaudación de 32.000 euros y  con una captación de fondos de 6.000 euros en el último mes. De seguir este ritmo, el Obispado, al término del plazo de ejecución de obras * sólo habrá conseguido obtener poco más del 5% del montante total; lo que me lleva a pensar si el obispo de Jerez, José Mazuelos,  ha pensado ya en el quebranto que van a suponer las obras para las arcas del Obispado, o bien lo tiene ya todo "atado y bien atado".

* N. d. A.
( 14 meses, justo antes de las elecciones municipales)