jueves, 8 de enero de 2015

Miedo a perder el trabajo

Ocho meses sin escribir, pero yo también me estoy recuperando, al igual que el país, aunque de una profunda depresión provocada por ver cómo se iba a pique mi negocio tras emplear en él todas mis energías, mi tiempo y buena parte de mi dinero. En nada me consuela que otros negocios de los alrededores hayan echado el cierre meses antes que el mío o que, algunos afamados y consolidados establecimientos tengan colgado el cartel de "liquidación por cierre".
Foto, como siempre, robada
Esta es la recuperación que yo veo todos los días. Una recuperación a la que he contribuido mediante la contratación de personal, que hoy, por desgracia, ha vuelto al paro. Sólo espero que el Gobierno tenga mucha, mucha suerte y al final de su mandato pueda alcanzar las desastrosas cifras de paro de la época de Zapatero.
El PP ha tenido el dudoso gusto de recuperar la foto de Rajoy delante de una oficina del INEM, en consonancia con las declaraciones del ministro de Economía, Luis de Guindos, que ha asegurado que "ya no hay miedo a perder el trabajo".
Será mi falta de fe o el hecho de haber trabajado durante años con tablas y estadísticas, lo que me lleva a permanecer incrédulo ante la recuperación, aun a pesar de caer en lo políticamente incorrecto. Sí, si en este país hay algo que funciona es la maquinaria de propaganda del PP, basada en la reiteración de "axiomas" que no pueden ser refutados so pena de escarnio público o, si no, ¡prueben a negar que la recuperación es tal!

Ni está, ni se la espera

No tengo miedo a perder un trabajo que dejé hace ocho meses. Lo que se me plantea es una enorme incertidumbre porque no puedo equivocarme en una segunda inversión, algo que tendría consecuencias nefastas. Incertidumbre, sí, porque los negocios de todo tipo tienen enormes dificultades para seguir adelante porque, diga lo que diga el Gobierno, no hay dinero en la calle. "El esfuerzo que se ha pedido al pueblo español" (eufemismo que emplea el Gobierno para referirse a la gran estafa a la que se ha sometido a la población), ha dejado a los ciudadanos con lo puesto, con empleos en porciones y sueldos que sitúan al trabajador bajo el umbral de la pobreza.
En la calle no hay ni rastro de recuperación, ni está, ni se la espera, porque por enésima vez hay que decir que lo que se pretende desde hace años en Europa es implantar un modelo de sociedad basado en una amplia mayoría de trabajadores empobrecidos y una minoría opulenta.
Así que me sigo devanando los sesos a ver que monto para acabar entre la minoría.

No hay comentarios:

Publicar un comentario